viernes, 29 de enero de 2010

LA PALABRA IGNORADA de la autora: INES QUINTERO


Por: Miguel Gámez
IPM “JM Siso Martìnez”/UPEL

INTRODUCCION
Inés Quintero se interna en el universo femenino de nuestra Venezuela colonial En su característica prosa alegre y segura, la historiadora Inés Quintero nos deleita esta Semana Santa con una nueva entrega bibliográfica. Se trata de La palabra ignorada. La mujer testigo oculto de la historia venezolana, en bella edición de la Fundación Polar.
No es la primera vez que Inés Quintero se adentra en el tema femenino y en el estudio sobre la mujer en la historiografía venezolana. Especialmente en Miradas tras la ventana (Alterlibris, 1998) y en La Criolla Principal (Bigott, 2003), la hoy miembro de la Academia Nacional de la Historia nos mostró su interés y maestría en rescatar de y para la historia patria la voz y la acción de la mujer venezolana y no sólo, vale precisar, la de la considerada heroína por su protagonismo o conducta ejemplar en el campo de la cultura, la política o la ciencia, sino de la mujer común y corriente.
Pero en este nuevo trabajo de investigación sobre la mujer en Venezuela, Inés va más allá y se interna en el universo femenino de nuestra Venezuela colonial, independiente y republicana en una forma más íntima. Como ella misma señala, su objetivo fue conocer la vida interior y doméstica de mujeres no reconocidas, ignoradas en sus demandas, expectativas y sentimientos, de diversas condiciones sociales. Y para ello desempolvó interesantísimos expedientes civiles y criminales, juicios de divorcio, oficios y documentos gubernamentales, así como cartas privadas, correspondencias oficiales e informes eclesiásticos.
En La palabra ignorada nos enfrentamos a historias estremecedoras de mujeres esclavas que luchan judicialmente para liberarse o liberar a sus hijos de la esclavitud; al testimonio desgarrador de una mujer víctima del maltrato de su esposo; y a dos singulares relatos de amor, abnegación y solidaridad de mujeres tras hombres de poder, como son los casos de Dominga Ortiz y Ana Teresa Ibarra, esposas de José Antonio Páez y Antonio Guzmán Blanco. La presentación de este libro será el próximo 26 de marzo, en la Casa de la Historia de Venezuela Lorenzo A. Quintero.
I.- Historia de la Obra:
La obra como tal es catalogada como una joya histórica bibliográfica, basada en la vivencia, sufrimiento, maltrato, angustia y coraje que vivieron ocho mujeres desde la época Colonial y Republicana, hasta principios del siglo XIX.
Es asi como poco a poco se conocen y salen a relucir los testimonios directos y auténticos de ocho mujeres voceras de la historiografía Venezolana, que decidieron alzar sus voces y velar por sus propios intereses. Mujeres que desde las tempranas épocas de la formación Institucional Venezolana, fueron iconos del maltrato y la humillación por parte de sus amos y funcionarios del gobierno.
Asi mismo se observa por primera vez en la Historia Venezolana un hecho histórico relevante y que logra captar la memoria del lector y asi dejar plasmado como un sello, las experiencias hechas palabras, de mujeres que con su valor y gallardía vencieron la opresión y tiranía de la esclavitud.
II.- Estructura y Contenido:
.-Presentación
.-Introducción
.- De cómo las esclavas consiguen su libertad.
-Redimir a su hija de la esclavitud.
-Un año más de servidumbre.
-El alto costo de la libertad.
-Una mulata de color bien claro.
-No tiene con qué pagar a su hija.
-la refinada malicia de la mulata Padrón.
-Devuélvase Agustina a su ama padrón.
-Esclava de Reveron a los quince.
-La suplica de María de la Soledad.
-(Es opuesto a la Naturaleza que los hijos sean esclavos de sus padres)
-De conducta díscola y desarreglada.
-Su amo le ofreció la libertad.
-El buen orden de la sociedad.
-Ocho hijos a cambio de la libertad.
-Un caso poco común.
-El insoportable peso de la esclavitud.
-La esclavitud femenina.
.- Una víctima de maltrato en el siglo XVIII.
-En la quebrada de Gamboa.
-Su marido le pega sin razón.
-Fue por culpa del pulpero.
-Yo cometí el delito.
-Ni un maltrato más.
-Luis Sousa se defiende.
-Dominga en el banquillo.
-Una leve y fraternal corrección.
-¿Leviter et moderate?
-Infames, falaces y entrometidos.
-La protección del sagrado vinculo del matrimonio.
-Perseguida por adulterio.
-La cultura del maltrato.
.- Cuando el marido se llama José Antonio Páez.
-No más silencio.
-Boda e Independencia.
-En auxilio de su marido.
-La señora del jefe.
-La ruptura.
-Dominga sin José Antonio.
-La caída del (Centauro).
-Perseguida y victima de los liberales.
-En defensa de su patrimonio.
-Dominga entra en acción.
-Publicas querellas.
-Tiempos turbulentos y nuevos desencuentros.
-La ira de Dominga.
-Hasta que la muerte nos separe.
-La historia de Dominga.
.- Tormentos de la Primera Dama.
-La boda de Ana Teresa y Antonio.
-El marido ausente.
-Las recomendaciones y regalos de Guzmán.
-El hallazgo de Ana Teresa.
-En el ojo del huracán.
-Inquieta esposa.
-Leal Informante.
-Las angustias de Ana Teresa.
-Esposa del Presidente.
-Cavilosa y desconfiada.
-Compañera de Guzmán hasta la muerte.
-La vida conyugal.
.-Fuentes.
De cómo las esclavas consiguen su libertad.
III.- Ideas Principales:
Capitulo I
De cómo las esclavas consiguen su libertad.
Se puede decir que la principal fuente o contexto principal de este articulo, es lograr que el lector se involucre dentro del contexto histórico como partícipe del momento, ya que la escritora plasma con tanto sentimiento el dolor, sufrimiento y problemas por los que tuvieron que pasar las esclavas para poder liberarse asi mismas, y a su vez comenzar una nueva viva de trabajo y obtener asi el dinero necesario para liberar a sus hijos que seguían siendo esclavos.
De acuerdo a lo que se ha leído la escritora Inés Quintero, se argumenta en muchos textos pero también asi en documentos originales extraídos del Archivo General de la Nación, y de esta forma dar fe de que los hechos acaecidos en aquella época eran ciertos.
Capítulo II
Una víctima de maltrato en el siglo XVIII
En este capítulo se puede observar claramente como una mujer de nombre Dominga Ases, luego del maltrato físico, verbal y psicológico por parte de su marido Luis Sousa, se arma de valor para hacer, valer sus derechos como mujer y alzar su voz en forma de respeto en contra de su marido. Lo extraño de esta historia es que a pesar de todos los juicios que se hacen en contra de ambos nunca se supo cual fue el desenlace de este de verdad es una historia, indignante para cualquier lector, ya que muestra la crudeza del mismo y de cómo una mujer podía sufrir y tolerar un maltrato físico, psicológico y mental durante muchos años.
Capítulo III
Cuando el marido se llama José Antonio Páez
La idea central de este capítulo se encuentra basada en como una mujer de nombre Dominga Ortiz esposa de José Antonio Páez, es la viva personificación y representación de lo que significa cuidar y velar por la felicidad de su esposo y su matrimonio, se dice esto porque a pesar de todas las injusticias por la cuales ella atravesaba de parte de su marido, nunca abandono el rol de esposa frente a él a pesar del engaño por el cual ella pasaba, ya que su esposo José Antonio Páez, tenía otra mujer en otra ciudad del país.
Muchas situaciones, eran las que asediaban a esta mujer para que en definitiva pusiera fin al matrimonio con Páez, pero a pesar del amor que ella sentía hacia él, y el respeto que significaba la palabra matrimonio en su haber, ella nunca dudo en seguir siendo su compañera, amiga, y fiel esposa. Es admirable el amor de esta dama hacia la actitud tan terca, déspota, y falsa de su esposo.



IV.- Fundamentación Teórica:
De cómo las esclavas consiguen su libertad.
- ACOSTA SAIGNES, Miguel. Vida de los esclavos negros en Venezuela, La Habana, Casa de las Américas, 1978.
- CHAVEZ, María Eugenia. Honor y Libertad. Discursos y recursos en la estrategia de libertad de una mujer esclava, Gotemburgo, Departamento de Historia e Instituto Iberoamericano de la Universidad de Gotemburgo, 2001.
- VERGARA, Ana Joanna. Un anhelo, muchos caminos: peticiones de libertad de esclavos en Venezuela (1800-1854), Caracas, trabajo de grado para optar a la licenciatura en Historia, Escuela de Historia, Universidad Central de Venezuela, 2006.
Una víctima de maltrato en el siglo XVIII.
- Asociación Venezolana para la Educación Sexual Alternativa (AVESA). Violencia de género contra las mujeres. Situación de Venezuela, Caracas, Pnud, Avesa, Nueva Sociedad, 1999.
- MORENO, Eva. La ruina de las familias, del estado y de la religión: divorcio y conflictos maritales en Venezuela: 1700-1829, Caracas, trabajo de grado para optar por la licenciatura en Historia, Escuela de Historia, Universidad Central de Venezuela, 2005.
- QUINTERO, Inés. Itinerarios de la Mujer o el 50 por ciento que se hace mitad, en Venezuela, siglo XX. Visiones y testimonios, Coordinación y edición Asdrúbal Baptista, Caracas, Fundación Polar, 2000.
- RIPODAS ARDANAZ, Daysi. El matrimonio en indias. Realidad social y regulación jurídica, Buenos Airea, Fecic, 1977.
Cuando el marido se llama José Antonio Páez.
- Academia Nacional de la Historia. Juicios sobre la personalidad de José Antonio Páez, Caracas, Academia Nacional de la Historia, 1974.
- Baralt, Rafael María y Ramón Díaz. Resumen de la historia de Venezuela, Caracas, Ediciones de la Presidencia de la República, 1983,3 vols.
- TOSTA, Virgilio. Historia de Barinas, Caracas, Academia Nacional de la Historia, 1986, 3 vols.
- TOSTA, Virgilio. La heroína Dominga Ortiz, Caracas, Editorial Sucre, colección Temas barineses, 1974.
Tormentos de la primera dama.
- CASTELLANOS, Rafael Ramón. Guzmán Blanco Intimo, caracas ediciones Librería de Historia, 1969.
- QUINTERO, Inés, Antonio Guzmán Blanco y su época, Caracas, Monte Ávila editores, 1994.
- GONZALEZ GUINAN, Francisco. Historia Contemporánea de Venezuela, Caracas ediciones de la Presidencia de la República, 1954, XV vols.
- FLOYD, Mary. La dinámica de la política del Septenio, Caracas, Instituto Autónomo Biblioteca Nacional-Funres, 1988.
VI.- Sustentación documental y bibliográfica de la obra (análisis de las fuentes que utilizo el autor):
De cómo las esclavas consiguen su libertad.
- Archivo de la Academia Nacional de la Historia (ANH) Anna María esclava solicita que se cumpla el contrato de libertad que contrajo con Francisco Díaz Barreto, a cambio de los hijos de Anna María, Baruta, 1739, ANH, 1-268-7.
- Causa que sigue María de la Soledad Prieto contra su ama Luisa Landaeta, 1806-1808, ANH, tomo 1808, PRV.
- Don Rafael de Tovar sobre que se valué la esclava María Eugenia, Caracas, 1789.
- ACOSTA SAIGNES, Miguel. Vida de los esclavos negros en Venezuela, La Habana, Casa de las Américas, 1978.
- CHAVEZ, María Eugenia. Honor y Libertad. Discursos y recursos en la estrategia de libertad de una mujer esclava, Gotemburgo, Departamento de Historia e Instituto Iberoamericano de la Universidad de Gotemburgo, 2001.
Una víctima de maltrato en el siglo XVIII.
- Archivo Academia Nacional de la Historia (ANH), Causa criminal contra Luis Sousa por haber maltratado a su mujer, Caracas, 1796, ANH, A-10-C46-D456.
- Contra Joseph Francisco Barroso y Dominga Ases por concubinato sobre los hechos que de ellos constan, La Victoria, 1803, ANH, Civiles 14-5501-1. MORENO, Eva. La ruina de las familias, del estado y de la religión: divorcio y conflictos maritales en Venezuela: 1700-1829, Caracas, trabajo de grado para optar por la licenciatura en Historia, Escuela de Historia, Universidad Central de Venezuela, 2005.
- QUINTERO, Inés. Itinerarios de la Mujer o el 50 por ciento que se hace mitad, en Venezuela, siglo XX. Visiones y testimonios, Coordinación y edición Asdrúbal Baptista, Caracas, Fundación Polar, 2000.
Cuando el marido se llama José Antonio Páez.
- Academia Nacional de la Historia. Juicios sobre la personalidad de José Antonio Páez, Caracas, Academia Nacional de la Historia, 1974.
- Baralt, Rafael María y Ramón Díaz. Resumen de la historia de Venezuela, Caracas, Ediciones de la Presidencia de la República, 1983,3 vols.
- Carta de José Antonio Páez a Antonio Guzmán Blanco, 13 de julio de 1872.
- Dominga Ortiz a la nación, Caracas, 18 de abril de 1850, imprenta de George Corser.
- Carta de Dominga Ortiz, El Clamor Público, Caracas, 11 octubre 1850, Nº 13.
Tormentos de la primera dama.
- QUINTERO, Inés, Antonio Guzmán Blanco y su época, Caracas, Monte Ávila editores, 1994.
- GONZALEZ GUINAN, Francisco. Historia Contemporánea de Venezuela, Caracas ediciones de la Presidencia de la República, 1954, XV vols.
- FLOYD, Mary. La dinámica de la política del Septenio, Caracas, Instituto Autónomo Biblioteca Nacional-Funres, 1988.
- El Cojo Ilustrado, Caracas, 15 de mayo de 1913, Nº 514.
- Le Fígaro, Paris, 7 Mai, 1913.
- Archivo Fundación John Boulton.
- Cartas de Ana Teresa Ibarra a Antonio Guzmán Blanco.

Análisis de las fuentes:
Sin excepción todas las obras literarias utilizadas para el soporte y la autenticidad de la obra, están perfectamente conjugadas y compenetradas unas de otras, ya que las fuente que se utilizan como por ejemplo los datos, cartas, artículos extraídos del Archivo General de la Nación, se sientan o plasman de manera fotográfica dentro de las páginas del libro, dándole esta una mayor seriedad y sustento a cada uno de los capítulos.
Así mismo cada cita que se toma para reflejar un pasaje o un hecho histórico están bien desarrolladas y sustentadas con su autor, de verdad esto es importante a la hora de leer un texto el saber de donde provienen las cosas con originalidad, en muchas de las documentaciones hechas por el autor a mi forma de ver se llevo años de incesante búsqueda, indagación y planificación de esta obra literaria, de verdad una joya de la lectura historiográfica del país ya que no se escapa un detalle todo queda físicamente plasmado y desarrollado.
Hay que tomar en cuenta el desafío que llevo al autor el realizar tan importante obra, y como el mismo cuida minuseosamente cada punto cada coma, cada párrafo para dejar lo más claro posible y con la mas mínima tarea de edición, la obra para la imagino del lector y que el lector mismo saque sus conjeturas y análisis.
VII.- Consideraciones finales:
De verdad el hablar de Inés Quintero como escritora es algo complejo, ya que es una persona que luego de varios estudios y varias averiguaciones de su vida y obra, llena las expectativas de cualquier persona que desee leer alguno de sus textos, es impresionante como una persona con tanta sencillez para redactar un párrafo, puede llenar las expectativas de cualquier lector, y cautivar hasta el más incrédulo.
Solo hay que dejarse llevar por cada una de las obras de esta escritora ya que en la bibliografía venezolana, es una de las más reconocidas por sus joyas bibliográficas.
Cabe destacar que en su obra literaria, La Palabra Ignorada, deja muy poco que pensar de la misma ya que aborda temas importantes de cómo es el proceso de transformación de la mujer en Venezuela en ocho aspectos, y de cómo estas mujeres tienen vivencias personales que en un futuro serian plasmadas en unas hojas, de verdad recomiendo a cualquier persona que le guste la lectura o no, a leer La Palabra Ignorada ya que es una historia refrescante, rica en contenido, y sabrosa al leer pos su sencillez de escritura.
VIII.- Fuentes Bibliohemerograficas consultadas:
- Archivo de la Academia Nacional de la Historia (ANH) Anna María esclava solicita que se cumpla el contrato de libertad que contrajo con Francisco Díaz Barreto, a cambio de los hijos de Anna María, Baruta, 1739, ANH, 1-268-7.
- QUINTERO, Inés, Antonio Guzmán Blanco y su época, Caracas, Monte Ávila editores, 1994.
- QUINTERO, Inés. Itinerarios de la Mujer o el 50 por ciento que se hace mitad, en Venezuela, siglo XX. Visiones y testimonios, Coordinación y edición Asdrúbal Baptista, Caracas, Fundación Polar, 2000.
- Causa que sigue María de la Soledad Prieto contra su ama Luisa Landaeta, 1806-1808, ANH, tomo 1808, PRV.
CONCLUSION
Hay historias de mujeres de la colonia, sobre todo esclavas y la dolorosa historia de una mujer maltratada, Dominga Ases quien fue salvajemente golpeada por su marido un día de 1796, esto llena toda la segunda parte. Son todas estas lo que se denomina relatos de la vida cotidiana porque en ella se situaron la mayoría de las protagonistas de estos recuentos casi siempre dolorosos. En este sentido toda esta parte del libro constituye una contribución a hacer luz en aspectos del vivir venezolano en la colonia, de existir de varias mujeres.

En la parte relativa a las mujeres esclavas nos ha llamado mucho la atención que Inés Quintero, siempre tan perspicaz, no haya podido entender el por qué de los actos en 1739 de una mujer llamada Ana María, su apellido no lo citan las fuentes cuyo amo le había ofrecido la libertad si le paría y dejaba ocho hijos, que indefectiblemente sería esclavos.
De este libro es impecable el análisis de la figura de doña Dominga Ortiz aunque sobre Ana Teresa Ibarra nos podríamos preguntar porque está aquí, quizá por haber encontrado Inés Quintero, amplia documentación porque Ana Teresa, pese a ser hija de una familia adicta a la política siempre, y por ello una buena esposa para el presidente Antonio Guzmán Blanco no pasó de ser una mujer más, ella si de constante silencio porque para nada permitió aquel terrible marido que actuara más allá del cerco del hogar.

lunes, 7 de diciembre de 2009

FERNAND BRAUDEL (Aproximación a su estudio)


Prof. Suzuky Gómez

Pese a que los cimentos de la llamada «escuela de la revista Annales d'histoire économique et sociale» fueron colocados en 1929 por Marc Bloch (1886-1944) y Lucien Febvre (1878-1956), el verdadero triunfo de la misma sólo tuvo lugar a partir de 1945, una vez alcanzada la victoria de las potencias aliadas en la Segunda Guerra Mundial. Y en ese triunfo indiscutible le toco un rol protagónico al historiador Fernand Braudel, cuya obra es de cita obligatoria entre quienes frecuentamos el mundo de la historia. Con el subtítulo de la revista transformado en “Annales. Economies, Sociétés, Civilisations y convertido en su director a la muerte de Febvre, Fernand Braudel consiguió que su modo de entender la práctica de la historia se generalizara en las universidades francesas y se exportara a buen número de países europeos (entre los que se encontraba España) y extraeuropeos (notablemente, América Latina)” .
Los meritos de Braudel para asumir es responsabilidad eran suficientes. Desde su publicación de La Méditerranée et le monde méditerranéen à l'époque de Philippe II (1949) había sido el sistematizador del «modelo ecológico-demográfico» que caracterizaría durante muchos años el trabajo de los integrantes y colaboradores de Annales. En su obra, Braudel estudiaba ese amplio espacio geográfico en la segunda mitad del siglo XVI atendiendo a tres tiempos y niveles distintos: la larga duración de la estructura, también llamado tiempo secular (aquí presenta Braudell marcos geográficos, realidades biológicas, límites de productividad, y hasta determinadas coacciones espirituales); el tiempo medio de la coyuntura (“podemos observar una curva de precios, una progresión demográfica, el movimiento de salarios, las variaciones de la tasa de interés”) y el tiempo corto del acontecimiento (la historia episódica del individuo).
Esos tiempos y planos van, por su propia naturaleza, a privilegiar el estudio de los dos primeros órdenes, a practicar una historia estructural o coyuntural, y a despreciar y minusvalorar la historia episódica de individuos y acontecimientos. Los ejemplos naturalistas usados por Braudel para definir los acontecimientos acentuaban esa menor consideración y ponderación: se trataba de meras “espumas, crestas de ola que animan superficialmente el potente movimiento respiratorio de una masa oceánica”, “destellos luminosos que atraviesan la Historia”, “olas que alzan las mareas en su potente movimiento” .
La noción de Braudel de un tiempo virtualmente estacionario, semi-inmóvil, sin práctica discontinuidad ni cambio sustancial, con su persistente devaluación de los acontecimientos políticos y de las actividades propositivas humanas, reflejaba el concepto amparado en un determinismo geográfico de sus maestros de entreguerras. Se deben mencionar algunas frases al respecto: “una de las superioridades francesas en las ciencias sociales es esa escala geográfica”; “Geografía en primer luga”; “retengamos la fragilidad congénita de los hombres frente a las fuerzas colosales de la naturaleza”; “si se quiere comprender la larga duración, lo más fácil es evocar la necesidad geográfica”. De acuerdo con esos postulados, el trabajo de Braudel sobre el Mediterráneo no presentaba y trataba a los acontecimientos (políticos, bélicos, diplomáticos) como partes de fenómenos más profundos en una dialéctica tripartita con las estructuras y las coyunturas. Más bien los presentaba como apéndices sin nexo necesario, como “espuma superficial” cambiante y desconcertante, relatados de un modo tradicional .
Y con relación a la historicidad y del protagonismo humano, individual o colectivo (“la política no hace otra cosa que calcar una realidad subyacente”), residía la triste e irónica paradoja de la labor historiográfica de Braudel, a pesar de la simultánea retórica en favor de una historia total de los tres planos y tiempos. Ante todo, porque esa teoría y su obra paradigmática (La Méditerranée...) fueron construidas mientras Braudel era prisionero de guerra en un campo de concentración alemán tras la caída y ocupación de Francia en junio de 1940. De tal manera, que en un momento en que decisiones políticas y militares por parte de los dirigentes de la Alemania hitleriana habían acabado con un régimen francés de considerable larga duración y amenazaban con destruir una tradición política occidental de aún mayor duración (el liberalismo representativo y democrático).
La historia de Braudel ante pone una perspectiva temporal que disminuye la importancia de los «acontecimientos» políticos y militares y de las decisiones humanas conscientes y meditadas. Antes de su participación en actividades de la resistencia antinazi, Bloch había llamado la atención de sus colegas contra el patente descuido de su generación en el análisis histórico de los fenómenos políticos fascista y nazi. Sin embargo, luego de la derrota de las potencias del Eje y tras el descubrimiento de la barbarie perpetrada en los campos de exterminio como Auschwitz, de la mano de Braudel triunfaria esta perspectiva historiográfica que disminuia el valor de los individuos y de las ideas en un curso histórico sólo interpretable científicamente desde la larga duración y quizá desde la coyuntura .
En cualquier caso, siguiendo el paradigma historiográfico braudeliano, según la crítica posterior del historiador británico Lawrence Stone), la pléyade de historiadores de Annales se volcó a estudiar, con métodos y técnicas innovadoras, procesos de larga y media duración sobre marcos geográficos precisos, así como asuntos poco tradicionales y siempre metapolíticos. En el plazo de dos décadas, el fenómeno había producido, como mínimo, dos consecuencias diferentes pero conexas.
En primer lugar, los seguidores de los anales acudieron a la estadística como único medio para penetrar y descubrir la larga duración o la «coyuntura». Y así se constituyó la historia serial, definida por Pierre Chaunu como una historia interesada menos por los hechos inviduales que por los elementos que pueden ser integrados en una serie homogénea. Emmanuel Le Roy Ladurie, en una época el portavoz más extremo de esta tendencia, expresó terminantemente el sentido de ese giro: la historia que no es cuantificable no puede llamarse científica; y (la cuantificación) ha condenado virtualmente a muerte la historia narrativa de acontecimientos y la biografía individual. El consecuente fetichismo del número y la serie produjo sus mejores frutos en el campo de la demografía y la economía histórica (bautismos, testamentos, rentas, precios...) para la época moderna (siempre que se dispusiera de fuentes suficientes y mínimamente fiables para confeccionar tales series). Pero también generó un uso imprudente y poco juicioso de las cuantificaciones en otros ámbitos históric os, con resultados de sentido absurdo, faltas de interés u ofrecidas como estructuras históricas .
Como segundo aspecto se destaca fue los tópicos trabajados por Braudel, el redescubrimiento y ampliación del temario de la historia cultural bajo la rúbrica de historia de las mentalidades, apoyándose en la diferención entre ideología (como sistema elaborado de creencias y conceptos que explican el mundo a quien la sustenta) y mentalidad (un complejo de opiniones y creencias colectivas inarticuladas, menos reflexivas y más duraderas). Bajo la influencia del desarrollo de la psicología social y la antropología estructural, una parte de los historiadores de Annales se lanzó al estudio del nivel inconsciente de las prácticas sociales y las representaciones colectivas, siempre con un aparato metodológico que tenía en la cuantificación estadística su medio y objetivo máximo. Los temas y tópicos de estudio cambiaron en consecuencia: además del estudio de producciones, precios, defunciones y matrimonios, se pasó al análisis de la actitud ante la muerte, los gustos de los lectores de libros, la piedad e impiedad religiosa, la sexualidad normalizada y marginada, la locura, el ocio y el bandidaje
Asimismo, el característico privilegio de la historia económica y social en la escuela de Annales fue compartiendo primacía con una historia de las mentalidades concebida casi como antropología retrospectiva del ámbito de la cultura material y simbólica de las sociedades. Sin caer en el fetichismo del número, los medievalistas Georges Duby y Jacques Le Goff o el modernista Michel Vovelle se revelaron como maestros consumados en este campo y se ocuparon de subrayar la relación y vinculación entre el ámbito «cultural» y los otros ámbitos de actividad humana .
Pero a su lado proliferaron los estudios de historia de la cultura popular y las mentalidades, desprovistos de todo axioma de conexión con otras dimensiones socio-históricas y con los mismos vicios y defectos de su colega serial. Y todo ello bajo una conceptualización de la práctica histórica bien alejada ya del ideal braudeliano de la «historia total», que Pierre Nora se ocupó de sistematizar en 1974: «Vivimos una Historia en migajas, ecléctica, abierta a curiosidades que no hay que rechazar» .
En todo caso, ambas corrientes también mantuvieron férreamente el rechazo a la dimensión política que siguió siendo el rasgo definitorio de la revista Annales hasta tiempos muy recientes. Con estas orientaciones teóricas y metodológicas tan discutibles (como mínimo), desde principios de la década de los setenta la importancia e influencia de Annales en el ámbito historiográfico internacional fue decreciendo en beneficio de otras corrientes renovadoras procedentes al comienzo, sobre todo, del área anglófona (la new social history y la new political history, por ejemplo) e italiana (la microhistoria). No en vano, en abierto contraste con los postulados braudelianos, estas nuevas corrientes se configuraban, ante todo, sobre la base de una revisión del papel de la dimensión política en el devenir histórico y en torno a una reconsideración de la importancia del sujeto, individual y colectivo, en esa evolución.
Como era natural y previsible, a la par que tenía lugar ese proceso de mutación historiográfica, el reconocimiento y prestigio de Braudel se mantuvo aunque con altibajos en el campo historiografico. Sin embargo, hay que reconocer sin mezquindades que una buena parte de la producción histórica universal de la segunda mitad del siglo XX está en deuda con su figura y su peculiar concepción del tiempo histórico . Por eso su nombre y su obra ocupan un lugar de honor en el universo historiográfico y cultural de la pasada centuria.
Obras de Fernando Braudel traducidas al español
El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II, México (D.F.), Fondo de Cultura Económica, 1953. Traducido por Mario Monteforte Toledo y Wenceslao Roces.
La Historia y las ciencias sociales, Madrid, Alianza, 1968.
Las civilizaciones actuales. Estudio de historia económica y social, Madrid, Tecnos, 1969.
Civilización material, economía y capitalismo. Siglos XVI-XVIII, Madrid, Alianza Editorial, 1974.
El Mediterráneo: el espacio y la historia, México (D.F.), Fondo de Cultura Económica, 1989.
Escritos sobre la historia, México (D.F.), Fondo de Cultura Económica, 1991.
La identidad de Francia: espacio geográfico e historia, Barcelona, Gedisa, 1993.
Bibliografía sobre Braudel y la escuela de Annales
Aguirre Rojas, Carlos Antonio. Fernand Braudel y las ciencias humanas, Barcelona, Montesinos, 1996.
― La escuela de Annales, Madrid, Montesinos, 1999.
Burguière, André. «Historia de una historia: el nacimiento de Annales», en Nora Pagano y Pablo Buchbinder (compiladores), La historiografía francesa contemporánea, Buenos Aires, Biblos, 1993, pp. 79-100.
Burke, Peter. La revolución historiográfica francesa. La escuela de Annales, 1929-1989, Barcelona, Gedisa, 1993.
Cannon, John, «Braudel», en The Blackwell Dictionary of Historians, Oxford, Blackwell, 1988, pp. 50-51.
Clemente Ramos, Julián. «Consideraciones sobre la teoría histórica de la escuela de Annales», Anuario de Estudios Medievales, nº 19, 1989, pp. 17-25.
Chaunu, Pierre. «L'histoire sérielle. Bilan et perspectives», Revue historique, vol. 243, nº 2, 1970, pp. 297-320.
― Historia cuantitativa, historia serial, México, Fondo de Cultura Económica, 1987.
Daix, Pierre. Braudel, París, Flammarion, 1995.
Dosse, François. La historia en migajas. De «Annales» a la «nueva Historia», Valencia, Institució Valenciana d'Estudis i Investigació, 1988.
― «La historiografía contemporánea en Francia», Historia Contemporánea, nº 7, 1992, pp. 17-30.
Fontana, Josep. «Ascens i decadencia de l'Escola dels Annales», Recerques, nº 4, 1974, pp. 283-298.
Glénisson, Jean, «France», en Georg Iggers y Harold T. Parker (editores), International Handbook of Historical Studies, Londres, Methuen, 1980, pp. 175-190.
Harsgor, Michael. «Total History: The Annales School», Journal of Contemporary History, vol. 13, 1978, pp. 1-13.
Hunt, Lynn. «French History in the Last Twenty Years: The Rise and Fall of the Annales School», Journal of Contemporary History, vol. 21, 1986, pp. 209-224.
Le Roy Ladurie, Emmanuel. Le territoire de l'historien, París, Gallimard, 1973, 2 vols.
Stoianovich, Traian. French Historical Method: the «Annales» paradigm, Ithaca (N.Y.), Cornell University Press, 1976.
Vázquez García, Francisco. Estudios de teoría y metodología del saber histórico. De la escuela histórica alemana al grupo de los «Annales», Cádiz, Universidad de Cádiz, 1989.
Wallerstein, Immanuel, «Fernand Braudel. Homme de la Conjoncture», en N. Pagano y P. Buchbinder (comp.), La historiografía francesa contemporánea, Buenos Aires, Biblos, 1993, pp. 131-151.
Moradiellos García, Enrique. (junio 2002), Fernando Braudel (1902-1985):
la Historia sin sujeto, En Revista: El Catoblepas, número 4, Disponible: http://www.nodulo.org/ec/2002/n004p0,[Consulta: 2005,enero 5]

Braudel, Fernad, La Historia y las Ciencias Sociales, la larga duración Madrid: El libro de bolsillo, Alianza Editorial, 1974, pp. 61-106
CF. Braudel, Fernad. El Mediterráneo: el espacio y la historia, México (D.F.), Fondo de Cultura Económica, 1989. Cf. En torno al Mediterráneo, México; Editorial Paidós; s/f. Cf. El Mediterráneo y el mundo Mediterráneo en la época de Felipe II, Tomos I y II , México; Fondo de Cultura Económica, s/f

Boutier, Jean. Fernand Braudel, historiador del acontecimiento, En Revista Historia Critica, (selección de artículos de los números 17-27) ,disponible: http:// www.lablaa.org/blaavirtual/ letra-r/critica/27/Fernand.htm,[Consulta,2005,enero5]


CF. Cipolla, Carlo M, llegro ma non troppo, Barcelona, Crítica, 1991.
IBIDEM
CF.Braudel, Fernand, La dinámica del capitalismo, España; Alianza Editorial, 1985
Moradiellos, Enrique, Las caras de Clío, España Ediciones Siglo XXI, 2001
CF. Aguirre Rojas, Carlos Antonio, Braudel a Debate, Caracas; Fondo Editorial Tropycos / Fondo editorial Buría, 1997

sábado, 21 de noviembre de 2009

ENSAYO Y CRITICA HISTÓRICA DE LA OBRA: LA EDUCACIÓN DE LAS MUJERES EN VENEZUELA (1840-1912) de la autora EMMA D. MARTÍNEZ VÁSQUEZ


Por:Betty Marisol Ubán
INTRODUCCIÓN

El objetivo central de este trabajo titulado: La Educación de las Mujeres en Venezuela 1840-1912, consiste en la reconstrucción histórica de la educación de las masas femeninas: niñas y adultas jóvenes en Venezuela en el período histórico 1840-1912 con el propósito de analizar las singularidades de las oportunidades educativas de esta población.
Este objeto de estudio implica pensar históricamente en el proceso de la educación y en los rasgos de la escuela y la situación escolar de Venezuela en el señalado tiempo histórico, con la idea de contextualizar la problemática de la educación y de las escuelas elementales, de primero a segundo grado, para niñas y jóvenes mujeres.
La tarea de investigar sobre la escuela, la escolaridad y otras categorías para estudiar y comprender la educación y oportunidades educativas en el caso de las masas femeninas: niñas y jóvenes mujeres en Venezuela 1840-1912, podría contribuir a repensar y rescatar una parte importante hasta ahora bastante silenciada de la historia de la educación venezolana. Sin embargo, debe buscarse otro punto de partida distinto a las generalidades que en definitiva dan cuenta de una porción de la realidad, y en el cual ha habido intereses serias omisiones y ocultamiento de la realidad.

I.- HISTORIA DE LA OBRA:

La obra está contextualizada en el año de 1840 (Siglo XIX), sobre el trayecto de formación del sistema educativo venezolano, la creación en 1840 de la Dirección de Instrucción Pública, constituye una gran importancia en Venezuela. Al asumir la presidencia Antonio Guzmán Blanco, se dio un paso fundamental con el Decreto de Instrucción Pública y Obligatoria el 27 de junio de 1870, el cual fue las bases de la educación popular bajo los principios, del progreso y de la civilización. No obstante, los avances de la educación popular siguieron siendo lentos, y más aún si nos referimos al nivel de participación de la mujer en ese proceso.

Sin embargo, todavía fue necesario esperar más de dos décadas para lograr progresos significativos en materia educativa. Algunos de estos cambios se materializaron con el Plan Trienal (1938-1941) en el que fueron pautados lineamientos precisos para lograr la culturización de la masa popular, dando énfasis a la educación primaria, ya que el analfabetismo, junto a los problemas sanitarios, la desnutrición y el atraso económico, era considerado uno de los factores que impedía la capacitación del individuo para participar de manera eficiente en las actividades económicas. La lucha contra el analfabetismo formaba parte de los programas de los nuevos partidos políticos que estaban propugnado la transformación económica, social y política.

El camino recorrido por la mujer para obtener la igualdad, tanto en la educación como el ejercicio de los derechos políticos, ha sido muy largo y tortuoso, para lo cual fue necesario enfrentar la poderosa resistencia asentada en un conjunto de valores éticos y morales, profundamente enraizado en la sociedad, que en el transcurso de siglos se habían traducido en un complejo tejido de normas, usos y creencias que legitimaban la discriminación de la mujer.


II.- ESTRUCTURA Y CONTENIDO DE LA OBRA:

TÍTULO: LA EDUCACIÓN DE LAS MUJERES EN VENEZUELA (1840-1912)

AUTOR: EMMA D. MARTÍNEZ VÁSQUEZ

AÑO: 2006

FONDO EDITORIAL DE LA FACULTAD DE HUMANIDADES Y EDUCACIÓN UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA

PRÓLOGO

INTRODUCCIÓN

CAPÍTULO I
De la Universidad de la ilustración a la Universidad del positivismo en lo concerniente a la Educación.

CAPÍTULO II
La Educación en Venezuela de la crisis del orden colonial a la instauración del proyecto político de la República.

CAPÍTULO III
Aproximación Cualitativa y Cuantitativa a la Realidad Escolar Venezolana 1840-1912.

CAPÍTULO IV
Escuela para Niñas y Jóvenes Mujeres en Venezuela Siglo XIX.



CAPÍTULO V
Desigualdad entre los contenidos escolares para niñas y varones en Venezuela Siglo XIX.

CONSIDERACIONES GENERALES

FUENTES DOCUMENTALES Y BIBLIOHEMEROGRÁFICAS

APÉNDICE DOCUMENTAL.

ANEXOS

GRÁFICOS.

III.- IDEAS PRINCIPALES:

CAPÍTULO I: DE LA UNIVERSIDAD DE LA ILUSTRACIÓN A LA UNIVERSIDAD DEL POSITIVISMO EN LO CONCERNIENTE A LA EDUCACIÓN


Este tema lo trataremos desde el punto de vista de la metodología histórica en tres momentos: Un Primer Momento es ver cómo el proceso de la educación ilustrada tiene una historia que se reconoce en los cambios esenciales, en los cambios de lo feudal a los cambios francamente capitalistas. Hacemos valer en este sentido que en la educación de Venezuela Colonial se mantendrían vivos algunos elementos de la formación económica y social feudal; un Segundo se refiere a la relación de la ilustración y del positivismo con las ideas liberales, que conforman una suerte de tejido conjuntivo que existe entre ambos sistemas de ideas, y cómo dentro de éstos existen propuestas para la educación y más específicamente para la educación de las mujeres y en un Tercer Momento tratamos de construir nuestro análisis en relación con las categorías históricas: libertad, igualdad y ciudadanía, atravesadas por los alcances educativos en sentido individual y universal.

En este contexto, la Pedagogía Humanista, surgida de las contradicciones entre la conciencia feudal y del modernismo, contribuye con importantes cambios en materia de educación y fundaría sus ideas educativas en la necesidad de imponer un modelo de naturaleza humana en contra corriente a los principios de autoridad. Este nuevo modelo se basaría más bien en la búsqueda y uso de la razón, del libre arbitrio y de los estudios (especialmente de las artes liberales), considerados como los mecanismos para reivindicar la dignidad humana.

En consecuencia, podemos afirmar que existe un hilo conceptual que une el pensamiento modernizante de la Pedagogía Humanista con el pensamiento de la Ilustración, que convoca a la escuela y a escolarizar a los niños y niñas y jóvenes de ambos sexos, aunque los fines sean de distinta índole; que piensa en los seres que construyen su humanidad en la medida en que son auxiliados por la educación, que en el caso actúa como soporte y a la vez como estructura para impulsar los cambios de la humanidad, tenida cuenta de la razón y de la naturaleza que se haya encerrada en cada individuo y que, además, les pertenece: que piensa en una estructura escolar desligada o menos comprometida con una enseñanza mediatizada por el pensamiento religioso, aunque éste no deja de estar presente en la educación, pero sí logra hacerse más abierto y en franco tránsito hacia la tolerancia, que piensa en la utilidad de los conocimientos, en la gradualidad y en la madurez para acceder al mismo, en la formación para los oficios y para el invento; que incorpora a las niñas y jóvenes mujeres a la educación.

Aunque en este caso, más conservador que en la relación con los varones porque persigue fines distintos a la formación del intelecto, pero, aún así, significa la consideración de las masas femeninas, las cuales más tarde se encargarán de potenciar esta apertura por caminos disímiles a los que la crearon. Todo esto significa que, a partir de estos signos, de esas complejidades, se genera un moldeado en las opiniones y en los puntos de vista, que crean ideas que caracterizarían por la vía de la generalidad, a las mentalidades, al pensamiento.

La preocupación por la educación fue uno de los temas más importantes dentro del movimiento positivista. Sin embargo, la educación de las mujeres siguió siendo un tema marginal. Llama la atención que entre los positivistas y los ilustrados se mantienen de manera casi intacta, ciertas ideas que provienen de una línea de pensamiento a través de la cual, la mujer es concebida desde un punto de vista determinista, biologicista, funcionalista, naturalista. En capítulos precedentes se explicó en qué consiste el parentesco entre ambos movimientos.

CAPÍTULO II: LA EDUCACIÓN EN VENEZUELA: DE LA CRISIS DEL ORDEN COLONIAL A LA INSTAURACIÓN DEL PROYECTO POLÍTICO DE LA REPÚBLICA

En Venezuela Colonial en 1794, Simón Rodríguez denuncia el estado en que se encuentra la escuela, y plantea, al mismo tiempo, el Proyecto de Reforma Escolar. En este Proyecto Rodríguez intenta destacar la importancia de la formación de un personal para asumir las tareas educativas dentro de una organización especialmente concebida para llevarlas a cabo, sometida no a la voluntad personal de cada enseñante, sino con miras a cumplir una función social con fines y propósitos. Abogó el Maestro por las condiciones económicas que propiciarían el acto escolar y que incluirían el salario del maestro, sus ayudantes y los pasantes que atendería, además de la infraestructura escolar. Rodríguez abre así un espacio para una escuela organizada desde las instancias políticas y busca, en cierto modo, controlar el acto educativo, evitar que continuara siendo manipulado por maestros particulares y que éstos continuaran manejando lo educativo con criterio personal.

Pero además, el maestro aboga por una escuela que ampliara su radio de acción y se encaminara a la búsqueda de un mayor número de estudiantes para incorporarlos a la Escuela de Primeras Letras. Otros tímidos cambios están dándole al mismo tiempo en la Real y Pontificia Universidad de Caracas, hoy Universidad Central de Venezuela, donde comienza a insurgir personajes que quieren cambiar el contenido de algunos programas de enseñanza que, en general, mantenían una estructura escolástica.

Venezuela no vio el desarrollo de una educación femenina cuya fuerza proviniese de la Reforma o de la Contrarreforma, como fue el caso europeo, más bien se quedó en la educación del género orientada por las más puras ideas del catolicismo militante, además de la falta de movilidad social y del tradicionalismo que caracterizaron el sistema colonial español.

Un buen ejemplo de cómo marchaban las cosas en materia de educación femenina es que en el marco de las reformas de la política colonial, emprendidas por los Borbones españoles, se erigen Reales Cédulas instruyendo la creación de escuelas para niñas y jóvenes, donde se incluían los aportes en dinero u otros instrumentos económicos para dotar a estas escuelas de rentas para sus gastos. Es así como el Rey dicta las Reales Cédulas del 16 de mayo de 1769 y del 19 de octubre de 1777. Estas Reales Cédulas no se materializaron. El Colegio de Niñas de Caracas tuvo que esperar hasta 1840 para ver la luz.

En estas generalizaciones no cabían totalmente las niñas y jóvenes, puesto que los programas aplicados para el caso, distaban de la búsqueda de hacerlas ciudadanas útiles para el país. Su educación formal, cuando la hubo, estuvo signada por las características biologicistas y funcionalistas del sexo y por la posibilidad de la maternidad: en cada niña parecía advertirse a una futura madre.

A lo largo del siglo XIX, en cuestión de educación y formación, los gobiernos y las autoridades competentes en la materia, avanzaban muy lentamente, pero con mayor retraso marcharon en el caso de las masas femeninas, como se mostrará en el desarrollo de este trabajo.

CAPÍTULO III: APROXIMACIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA A LA REALIDAD ESCOLAR VENEZOLANA 1840-1912

Los datos arrojados por las Memorias son una fuente importante para la reconstrucción histórica de la educación y escolaridad de las masas femeninas, en gran parte del período estudiado 1840.1912. Sin embargo, al utilizar las Memorias como una fuente documental en nuestro, es necesario aclarar que siendo datos provenientes de fuentes oficiales, los cuales, además, fueron elaborados en un tiempo (siglo XIX) en el que aún las estadísticas oficiales estaban precariamente desarrolladas, hay que tomarlos como una aproximación a la realidad. Esta dificultad nos ha conducido a la necesidad de inferir, estimar, proyectar y comparar, con el objetivo de reconstruir esa realidad de la manera más fidedigna posible.

No obstante, estas fuentes han contribuido con el esclarecimiento de la organización legal y administrativa de las escuelas, con las ideas acerca de los contenidos escolares, con aproximaciones al número de maestros, de escuelas, de estudiantes, a los salarios de los maestros y otras herramientas teóricas para acercarnos de la mejor manera posible a la comprensión, explicación y reconstrucción del proceso escolar venezolano.

El objetivo más importante, en la creación de la Dirección, es que esta se encargaría de ser el organismo rector de la educación en Venezuela en todos sus niveles y de regular la vida académica de las escuelas de Instrucción Primaria o Elemental, de los recién creados Colegios Nacionales y de las Escuelas de Educandas.

Lo anterior se relaciona con la idea de la Escuela como espacio público en Venezuela en el siglo XIX, el cual era aún muy restringido y de escasa popularidad, a pesar de los discursos y de la voluntad política de Bolívar y otros pensadores sobre el particular. Ejemplo de esto es la gestión de Vargas, quien, en 1841, en la Memoria de la Dirección de Instrucción Pública, se quejaba con gran pesar e impotencia de la situación de la educación de la acción del gobierno en materia educativa y escolar en Venezuela. La experiencia ha demostrado ya bastante que en algunas provincias los colegios establecidos, carecen de suficiente número de estudiantes para que en ellos pueda desarrollarse el plan de su instrucción.

Presupone dicho plan la existencia de individuos ya preparados para entrar a cursar las diferentes clases; y esto no es así; ni la necesidad absoluta de la educación se ha difundido con tanta generalidad como era menester para que el impulso fuese general, ni la acción general del gobierno está bien definida y explicada en la Ley fundamental y demás que se refieren a este ramo, como para constituirle en el deber preferente de dar el impulso saludable que se requiere.

La enseñanza elemental, pues, ha de preceder sin duda alguna a la de los colegios y los repetidos ensayos que se han hecho, y se están haciendo, consumen en experimentos comparativamente poco fructuosos los ilegibles que pudieran emplearse con más provecho en preparar los materiales y la gran obra de la educación nacional. Pues si la enseñanza media de los colegios, que está situada entre la primaria y la de las Universidades, como la está con razón, está destinada a cierto número a proporción limitada; la elemental o primaria debe ser general; y mal podrá serlo en el presente estado social de Venezuela sin la saludable coacción del gobierno.

CAPÍTULO IV: ESCUELA PARA NIÑAS Y JÓVENES MUJERES EN VENEZUELA SIGLO XIX

En el tratamiento del tema Escuela para niñas y jóvenes mujeres en Venezuela siglo XIX, el eje está definido para las categorías históricas de la escuela y de la educación: cuál escuela, cuál es el concepto y fin de la educación en el caso de las niñas. En el capítulo anterior nos aproximamos a una realidad que muestra la falta de equidad en relación con las políticas públicas y las iniciativas privadas en la creación de establecimientos escolares para la población femenina, incluso en momentos de mayor auge e impulso de esas políticas que intentaron mejorar las condiciones de acceso de las masas venezolanas a la escuela y a la acción de la educación.

En 1840, la organización de las Escuelas para Niñas o Educandas, da un giro especial. Antes de estas escuelas, se habían fundado los Colegios Nacionales en el país y, ya antes, existían escuelas para niñas y muchachas, que funcionaban gracias a iniciativas privadas. En esta tónica, se asiste a la fundación de una Escuela para Niñas o de Educandas en Caracas, en 1840 (aún cuando existían sendas Reales Cédulas del 16 de mayo de 1769 y 19 de octubre de 1777 que lo erigen, además del Decreto de 27 de junio de 1827).

La organización de los estudios en Venezuela era todavía muy precaria y que podían entrar a una escuela de segundo grado personas que jamás hubiesen recibido educación elemental y por lo tanto carecían de esa base de la que viene hablándose, así como de las habilidades y el apresto necesario para proseguir hacia otro nivel de enseñanza. En lo que sí podemos tener claridad, es que la situación de las escuelas para niñas y jóvenes mujeres iría a la saga de las escuelas masculinas y en ellas prevalecerían durante un tiempo más las improvisaciones y los criterios personales.

CAPÍTULO V: DESIGUALDAD ENTRE LOS CONTENIDOS ESCOLARES PARA NIÑAS Y VARONES EN VENEZUELA SIGLO XIX

En este capítulo, abordamos el estudio y análisis de una diversidad de documentos que nos mostraron con cierta claridad, la compleja trama de ideas en torno a la escuela y la educación de las niñas y mujeres en Venezuela. Trama en la que está la esencia de lo conceptual e ideológico (lo cultural, lo religioso, las tradiciones y las costumbres), que impedían la incorporación de las masas femeninas a los espacios escolares en condiciones de igualdad con los varones.

La orientación claramente definida en los Planes de Estudio para los establecimientos de niñas y jóvenes mujeres, y en especial los Planes de la Escuela de Educandas de Caracas, estaba dirigida hacia la educación de las mujeres, vislumbradas éstas desde su más tierna infancia como potenciales madres y esposas. En algunas de estas escuelas, la educación recibida guardaba relación con un modelo de mujer para un determinado status social, para una élite, es la que predominaba en una dimensión estrictamente biológica.

De allí se desprenden dos ideas fundamentales: la primera tiene que ver con el objetivo de la educación en los Colegios Nacionales, en el que se busca conciliar la “la enseñanza tanto intelectual como moral y urbana con la del desarrollo físico de los jóvenes, y las de la mejor conservación de la salud”, y la segunda idea es el fin de la educación en tales establecimientos, que es “imprimir fuertemente en los jóvenes ideas de orden y de moralidad y el de hacerles adquirir hábitos de laboriosidad metódica que fructifiquen en lo sucesivo en pro de la civilización del país”.

Ambas ideas son sustancialmente muy diferentes a las que ya antes vimos expuestas en los Reglamentos de la Escuela de Educandas de Caracas, tanto en el redactado por su cuerpo de autoridades, como en aquel elaborado por la Dirección General de Instrucción, en los cuales la orientación es hacia la formación de una mujer para el hogar, la maternidad y las tareas domésticas.
Después del Decreto de 1870, donde se consagra la obligatoriedad, la gratuidad y la organización de los servicios educativos por parte del Estado venezolano, se abren algunos resquicios en educación y trabajo para las mujeres venezolanas.

Tras la instauración de Escuelas Normales para mujeres en el país, cobraría importancia el nombramiento de maestras en las escuelas federales, regidas y regentadas por las autoridades de la Dirección de Instrucción Pública que en fechas anteriores (1840-1841) habían recaído exclusivamente en hombres. Ejemplo de esta situación es que el poco tiempo de creada la Dirección de Instrucción Pública en 1838, fueron nombrados 34 maestros de primeras letras en distintas parroquias de Caracas y otros lugares del país.

Es consciente considerar la magnitud de las fuerzas sociales que se complementaban con el voluntarismo femenino, las cuales tienen que ver con la necesidad de cambio en los patrones sociales para impulsar la utilización de las mujeres en el campo de la docencia. Estas fuerzas sociales no eran producto exclusivo del alcance de ciertos rasgos de madurez de las relaciones sociales y políticas en lo endógeno, ya que tuvieron también que ver con las relaciones de Venezuela con el mundo exterior.

El siglo XIX venezolano cierra, en consecuencia, con la creación de una filial educativa, que orientará a las mujeres que lograron tener acceso a ella, hacia los estudios magisteriales. Esta orientación va a marcar, hasta el presente, la feminización de la carrera docente en Venezuela. Pero, esta situación implicaría además, en el futuro inmediato, la participación política y la agremiación sindical, teniendo en cuenta el entrecruzamiento de este nuevo escenario con un conflictivo clima político en el cual se comprometerían las mujeres en diversas tareas: defensa de los presos políticos, manifestaciones callejeras, participación en grupos contrarios al régimen, militancia en los recién fundados partidos políticos.


IV.- FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA:

La indagación histórica conducida por la autora se proyectó hacia el análisis del pensamiento positivista y sus aportes a la transformación de los conceptos educativos. Se puede decir que la concepción positivista. El positivismo supone no solamente una teoría de la ciencia sino también una reforma de la sociedad y la religión. El positivismo niega admitir otra realidad que no sean los hechos y por lo tanto, no considera la posibilidad de investigar aquello que no sea una relación entre hechos.

El término positivismo fue utilizado por primera vez por el filósofo y matemático francés del siglo XIX Auguste Comte. Eligió la palabra positivismo sobre la base de que señalaba la realidad y tendencia constructiva que él reclamó para el aspecto teórico de la doctrina. En general, se interesó por la reorganización de la vida social para el bien de la humanidad a través del conocimiento científico, y por esta vía, del control de las fuerzas naturales. Los dos componentes principales del positivismo, la filosofía y el Gobierno (o programa de conducta individual y social), fueron más tarde unificados por Comte en un todo bajo la concepción de una religión, en la cual la humanidad era el objeto de culto.

Entre los teóricos que estudian esta corriente podemos encontrar:
Augusto Comte: Obras: "Curso de filosofía positiva", "Sistema de política positiva o tratado de la sociología que instituye la religión de la humanidad", "Discurso sobre el espíritu positivo", entre otras.

Herbet Spencer: Obras: "Principios de Psicología", "Primeros Principios" "Principios de Biología" "Principios de Sociología", "Carta a cerca de la esfera de acción que le compete al gobierno", "Estática social", "La educación intelectual, moral y física", "Clasificación de las ciencias", "La Sociología descriptiva", "El individuo contra el estado", "Principios de una moral evolucionista", "Una Introducción a la Ciencias Sociales".

John Stuart Mill: Obras: Entre las más destacadas están: "Principios de economía política y utilitarismo", "Filosofía de las ciencias y métodos", "Autobiografía", "Sistema de lógica racionativa e inductiva", "Sobre la libertad", "Augusto Comte y el Positivismo", "Naturaleza y utilidad de la religión".

Rafael Villavicencio (1886-1896). Es un insigne representante de la teoría Positivista en Venezuela, ya que su contribución a la educación define época y marca huellas imborrables. Los aportes mas interesantes los hizo junto al Dr. Ernest Adolf, quienes desde la primera exposición que hacían en el periódico La Tribuna y de las lecciones de la cátedra de Historia Universal a la que luego convirtió en Filosofía de la Historia, ayuda a formar una generación de pensadores que actúan para comprender y analizar los fenómenos desde otras perspectivas. La orientación imperante en este momento, focalizaba su atención en construir una inventiva y un saber afianzado sobre el método de la ciencia positiva.

Arturo Uslar Pietri dice al respecto: el Positivismo se presenta como una de las más fecundas etapas de la historia del pensamiento venezolano. No consistió solamente en una serie de conceptos aprendidos en libros europeos, sino que despertó la curiosidad por el estudio de nuestros fenómenos sociales, históricos y provocó así un mejor conocimiento del país y de su realidad.

José Gil Fortoul (1912) y Rómulo Gallegos (1895). Son prácticamente contemporáneos y la formación de uno y otro coincide con aquella oleada de positivismo y de libre pensamiento. Desde la época de Guzmán Blanco se origino en Venezuela, un ambiente hostil a los valores de la tradición católica. Este ambiente cargado de positivismo conduce al mundo del agnosticismo que limita el horizonte de valoración a solo los datos inmediatos. Este agnosticismo condiciona la concepción sobre la moral y la religión, lo lleva inexorablemente al laicismo, al libre pensamiento, y a una posición ecléctica de la vida.
V.- IDEA SOBRE LA “HISTORIA” QUE MANEJA EL AUTOR


Según todo lo que se ha analizado anteriormente se puede decir que la autora maneja la historia, ya que la autora contribuye a abrir nuevas perspectivas en el conocimiento del proceso educativo desde los inicios de la etapa republicana hasta 1912. Dicha labor fue concebida en el marco de la Cátedra de Historia de las Ideas Pedagógicas en Venezuela de la Escuela de Educación, Universidad Central de Venezuela, revelando un notable esfuerzo orientado a la reconstrucción de un proceso histórico que, hasta el momento, ha sido escasamente investigado en nuestro país, e incluso, como lo sostiene la autora, requiere aún de posteriores indagaciones que permiten formular nuevas explicaciones e interpretaciones acerca de la compleja problemática referida a la mujer y la educación.

La autora aborda una primera aproximación al tema a partir de las ideas enciclopedistas predominantes en el siglo XVIII, en cuanto al papel de la mujer en la sociedad, línea de pensamiento que sobrevivió a lo largo de los años. Para ello debió indagar no solamente los criterios que regían el acceso a la educación, que estaba reservada solamente a algunos miembros de los sectores sociales de mayor rango, sino también los valores y creencias que se habían tejido en torno a la función social de la mujer, confinada al exclusivo cuidado de la familia.

A pesar de la difusión de las ideas de libertad e igualdad que apuntaban a la construcción del concepto de ciudadanía, la exclusión de la mujer como sujeto activo en la vida social continuará formando parte de los preceptos morales de la época durante largo tiempo.

VI-. SUSTENTACIÓN DOCUMENTAL Y BIBLIOGRÁFICA DE LA OBRA (ANÁLISIS DE LAS FUENTES QUE UTILIZÓ EL AUTOR)


ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN (A.G.N.)

Sección: Reales Cédulas, Años: 1749, 1777.
Sección: Real Consulado, Actas, Años: 1795-1797; 1793-1801; 1803-1806; 1808-1813.
Sección: Intendencia (Gran Colombia), Años: 1821.
Sección: Gran Colombia, Año: 1824.
Sección: Interior y Justicia, Años: 1831, 1833, 1835, 1838, 1839, 1840, 1841, 1842, 1843, 1844, 1845, 1846, 1847, 1848, 1849, 1850, 1866, 1870, 1871, 1872, 1875, 1879, 1880, 1881, 1882, 1883, 1884, 1890, 1891, 1892, 1894, 1895.

HEMEROTECA NACIONAL (CARACAS-VENEZUELA)

EL ABECÉ, Caracas, Año 1871.
EL LIBERAL, Caracas, Años: 1836, 1837, 1840, 1842.
LA GUIRNALDA, Caracas, Año 1839.
LA OLIVA, Caracas, Año 1836.
LA OPINIÓN, Caracas, Años: 1870, 1872, 1879, 1880, 1882.

PUBLICACIONES OFICIALES (CARACAS-VENEZUELA)

Memorias del Ministerio de Instrucción Pública, Rollo No. 1, Caracas, 1881.
Memorias del Ministerio de Instrucción Pública, Rollo No. 2, Caracas, 1882.
Reformas Legales, No. 1 y No. 4 (Caracas, 01-03-1837 y 15-04-1837), Ediciones Francisco Michelena.

REVISTAS:

REVISTA CLIO “Historia, Femmes et Sociétes Intellectuelles”. 13/2001. Presses Universitaires du Mirail.
REVISTA DE PEDAGOGÍA, No. 51, 59, 60 (Caracas 1997,1999, 2000).
REVISTA DE PEDAGOGÍA. Prieto Figueroa: maestro de la educación democrática venezolana, No. 65, Número Especial (Caracas, septiembre-diciembre de 2001).
REVISTA VENEZOLANA DE ESTUDIOS DE LA MUJER (2000). Centro de Estudios de la Mujer. Volumen 5, No. 14, UCV. Caracas, enero/junio.

FUENTES BIBLIOGRÁFICAS Y HEMEROGRÁFICAS:

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AÑÓN, María José (2001). Igualdad, diferencias y desigualdades. Biblioteca de
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Colección El Mundo del Arte. Barcelona.

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Caracas.

VII.- CONSIDERACIONES FINALES:


La orientación claramente definida, en materia de elaboración de Planes de Estudio para los colegios de niñas y jóvenes mujeres a lo largo del siglo XIX, es hacia la educación de las mujeres vislumbradas desde las más tierna infancia en una dimensión biológica como potenciales madres y esposas y en una dimensión social como reguladoras y difusoras de la religión católica en el seno del hogar. Esta orientación tiene otras implicaciones: además de ocultación y extrañamiento de sus derechos y deberes ciudadanos, implica la legitimación de la opresión de la mujer, planificada desde la instancia del poder político y religioso.

Hay tres grandes momentos en la educación de las mujeres venezolanas que son en primer lugar: la educación de las mujeres como preocupación de la religión católica, puesto que la considera el soporte espiritual de la familia; la educación de las mujeres como sujeto importante en el discurso socio-político, ya que considera que la mujer es un elemento ético y al igual que la línea católica. El tercer momento tiene que ver con la inserción socio-profesional de las mujeres en el mundo del trabajo.

Entre 1870-1912 se ha modificado el ingreso de las mujeres a la educación y al trabajo magisterial, marcando el futuro a mediano y largo plazo, en una inserción laboral más equitativa y más justa de la hasta entonces conocida. Situación que debe ser interpretada desde distintas perspectivas: una, el abandono del trabajo magisterial por parte de los maestros. En consecuencia, las mujeres ocuparán un mercado de trabajo por la necesidad creciente en este campo y dos, por empuje de las masas femeninas en la conquista de espacios de trabajo dignos y mejor remunerados que otros.

VIII.- FUENTES BIBLIOHEMEROGRÁFICAS CONSULTADAS POR EL PARTICIPANTE PARA APOYAR SU ESTUDIO DE LA OBRA


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CARVAJAL, Leonardo. La realidad en el Sistema Escolar Republicano UCV.
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FERNÁNDEZ H., Rafael: Visión panorámica sobre el proceso de formación del
Sistema Educativo Venezolano (1830 - 1987). Caracas. Ministerio de
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LEMMO, Angela. La Educación en Venezuela en 1870. Caracas UCV, 1961

PRIETO F., Luís B. El humanismo democrático y la educación. Caracas.
Editorial Las Novedades 1979.

Análisis historiográfico a la obra de Manuel Caballero: NI DIOS NI FEDERACION


Por: Xavier Tirado
UPEL – Miranda / IPM “JM Siso Martínez”

INTRODUCCION
Estudiar la historia es un asunto que al que se debe prestar atención a todos los eventos que en ella se plasman, el ser humano es quien la construye y si se quiere decir de una u otra forma la cambia llegando a hacer adaptaciones según el contexto el cual se aborde, aun así no deja de ser interesante su estado y análisis. En cuanto a la obra de Manuel Caballero “Ni Dios Ni Federación se puede decir que: “Este libro recoge conferencias, ponencias y ensayos escritos durante el primer lustro de los años 90. Entre las primeras destacan tres pronunciadas en la “cátedra” “Simón Bolívar” de la Universidad Nacional Autónoma de México en noviembre de 1194, así como una en la Universidad Nacional de Andalucía, sede iberoamericana de la Rábida el cuatro de Agosto de 1995; y otra en el centro de Estudios Latinoamericano “Rómulo Gallego de Caracas “Entre las segunda una presentada en l cumbre del Pensamiento Visión Iberoamericana 2000, celebrada en Antigua Guatemala entre el 26 y el 29 de abril de 1994; otra, en el coloquio “Democraties: l`identite ineceincertaine, en el marco de los sextos Entretiens du Centre Jacques Cartier, de la Universitè Catholique de Lyon del cinco al doce de diciembre de 1993.
En cuanto al autor de la obra, Manuel Caballero (1931-) es un historiador venezolano. Nació en Barquisimeto, el 5 de diciembre de 1931. Vivió varios años en Europa, realizando estudios en el instituto de Estudios políticos de la universidad de Paris, y e3n la universidad de Londres su tesis doctoral lo convirtió en el primer venezolano publicado por la Universidad de Cambridge. Profesor de la Universidad Nacional de Venezuela y columnista de lo diarios El Nacional, El Diario de Caracas, El Universal, entre sus obras se cuentan más de cuarenta títulos sobre historia, política y literatura. Conferencista en varias universidades americanas y europeas, en 1679 obtuvo el premio nacional de Periodismo y en 1994 el premio Nacional de Historia.
Sus obras:
• Polémicas y otras formas de escrituras.
• Contra la abolición de la historia.
• Rómulo Betancourt, político de nación.
• La peste militar.
• Ni Dios ni Federación. Critica de la historia política. Colección: Biblioteca Manuel Caballero No. 11. . /Caracas : Editorial Alfa, 2007. 303p. - (3 ed).
• Se le ha dado a esta tercera edición una correcciones de estilo al capitulo 'Sobre la lucha armada en Latinoamérica, de resto se ha respetado el texto inicial. La idea que preside estas paginas es el combate contra la historia mítica, le acompañen el prestigio y las barbas de cualquier Ser Supremo. Es entonces un libro de reflexión histórica, pero también de lucha sin cuartel contra las tendencias salvacioncitas, contra esos fundamentalismos que Voltaire fustigo llamándolos infames y que renacen de sus cenizas a cada vuelta de la historia.
• La internacional comunista y la revolución latinoamericana.
• Porque no soy bolivariano. Una reflexión antipatriótica.
• La pasión de comprender. Nuevos ensayos de historia (y de) política.
• El desorden de los refugiados.
• Dramatis Personae.
• Gómez, el tirano liberal.
• El orgullo de leer.
• La crisis de la Venezuela contemporánea.
• Revolución, Reacción y falsificación.
I.- Historia de la obra contextualizada. “Ni Dios ni Federación.”

Han sido muchos los sucesos políticos y cambios que se han vivido en Venezuela durante el transcurso de los años 90 año en el cual se ha enmarcado el contexto en el que el autor escribió la obra que es cuestión del presente análisis. Se habla de despertares políticos por parte de todos sus ciudadanos y algunos dicen que se trata en todo caso de creación de consciencias. Podemos mencionar entre tantos acontecimientos vividos dentro de esta tierra llamada Venezuela que se haría extenso de expresar en este trabajo de lectura y reflexión que le hizo ver al autor el rol que cumplen algunas personas dedicadas al estudio y análisis de la historia, que son registrados para tener antecedentes que ayuden a profundizar el estudio de la misma. Entre esos sucesos podemos mencionar:
Gobierno de Carlos Andrés Pérez político venezolano del partido Acción Democrática, que ejerció el cargo de Presidente de la República en dos periodos (1974-1979 y 1989-1993). Durante su primer mandato, el país fue conocido con el apodo de "Venezuela Saudita" debido a la prosperidad económica y social gracias a los ingresos por exportación de petróleo. Su segundo mandato, a diferencia del anterior, estuvo marcado por constantes escándalos de corrupción y una serie de crisis sociales que culminarían con su separación del cargo por el Tribunal Supremo de Justicia acusado de corrupción, y el alzamiento social conocido como el Caracazo, respectivamente. La combinación de ambos eventos fue utilizado como argumento por Hugo Chávez y Hernán Grüber para realizar dos intentonas golpistas, el 4 de febrero y el 27 de noviembre de 1992, respectivamente. Fue separado de sus funciones por la justicia el 20 de mayo de 1993 por el delito de malversación de fondos públicos, siendo el único presidente en ejercicio en la historia en ser destituido por el Poder Judicial.
Gobierno de Rafael Caldera. En segundo periodo presidencial En su gabinete integra a políticos de las formaciones que le apoyaron como los representantes del partido MAS, Teodoro Petkoff en la cartera de finanzas, y Pompeyo Márquez en el ministerio de fronteras; así como algunos independientes en los otros ministerios. En cualquier caso el apoyo del MAS y de otros partidos fue fundamental para poder aprobar las leyes en el Congreso Nacional en sus primeros años de gobierno, debido a los pocos escaños en el parlamento conseguido por su partido Convergencia. El 18 de diciembre de 1994 inaugura el tramo Plaza Venezuela – El Valle de la Línea 3 del Metro de Caracas, iniciado en gobiernos anteriores. En el año 1996 recibió la segunda visita del papa Juan Pablo II, que decidió bendecir a los presos del Reten de Catia en el oeste de la ciudad de Caracas (poco después dicha prisión fue demolida). económica En el primer año de gobierno tiene que manejar una fuerte crisis financiera que se inicia con la intervención del Banco Latino que había quebrado en el gobierno interino de su predecesor en la presidencia Ramón José Velásquez, después de la destitución de Pérez, continuó con el derrumbe e intervención de una decena de instituciones bancarias y culminó con la fuga de capital por concepto de auxilios financieros otorgados por el Estado a la banca, miles de ahorristas afectados y un grave desequilibrio en la economía de Venezuela. La confianza y credibilidad de venezolanos y extranjeros en las instituciones bancarias fue afectada gravemente. Más de setenta mil medianas y pequeñas empresas quebraron, fundamentalmente por el control de cambios impuesto por el gobierno, que dificulta la obtención de divisas para adquirir insumos. Los alimentos, la ropa, el calzado, la vivienda, el transporte, en fin, todo la que afecta al ciudadano común subieron de forma desproporcionada, sin control, empobreciendo cada vez a mayor número de venezolanos. Caldera en el poder nuevamente hubo de manejar una vertiginosa espiral inflacionaria y un paralelo descenso de las reservas de divisas, empleadas generosamente para el sostenimiento del bolívar frente al dólar. El 27 de junio anunció la suspensión con carácter temporal de algunas garantías constitucionales, fundamentalmente las relacionadas con la propiedad privada y la libre actividad económica, que supuso el control estatal sobre el mercado de cambios, el sistema bancario y los precios. Las entidades financieras en bancarrota por la fuga de capitales y las afectadas por prácticas especulativas iban a ser intervenidas y saneadas por el Estado, y de hecho el Banco Central de Venezuela (BCV) anunció la suspensión inmediata de todas sus operaciones de compra-venta de dólares. Dado lo extraordinario de la situación, las medidas fueron toleradas por los medios de comunicación y la comunidad.
Luis Herrera Campins junto a Rafael Caldera en 1993 Aunque Caldera prometió durante su campaña no acudir jamás ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), debió hacerlo ante la crisis económica internacional, pero no por el pueblo venezolano.
Se continuó el proceso de privatización de los activos del Estado y se avocó a la disciplina en el gasto público, que no surtieron efectos debido a la crisis económica mundial en ese momento. Está medidas fueron bien acogida en el exterior, pero no en el país. En donde fueron frecuentes las manifestaciones y disturbios de la población venezolana que se sentía afectada negativamente.
En 1997, una comisión tripartita, conformada por el sector empresarial, laboral y Gobierno, asumieron la reforma del régimen de prestaciones sociales, tras la revisión profunda de la Ley Orgánica del Trabajo.
En el Gobierno de Caldera se inició un proceso de apertura petrolera que muchos catalogaron como el preludio a la privatización del sector; sin embargo se llevó a cabo aglutinando esfuerzos del sector privado, nacional e internacional, para la explotación, exploración y refinamiento del oro negro y del gas natural. La crisis mundial en los mercados del crudo influyó negativamente en este proceso
Hugo Chávez llega el poder el 2 de febrero de 1999. (El 17 de enero de ese año Juró sobre la Constitución de 1961 ("...juro sobre esta moribunda constitución...").
El 25 de abril de ese año se celebra un Referéndum. El 92% de los que sufragaron estuvieron de acuerdo en convocar una Asamblea Constituyente. El 23 de mayo inicia su programa televisivo "Aló Presidente". El 25 de julio se realizan las elecciones para los integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente. El Polo patriótico obtuvo 121 escaños.

Golpe de estado de febrero de 1992.


II.- Estructura y Contenido (su conformación).

INDICE

Caballero M. (2007) “Ni Dios, ni Federación.”



Para la tercera edición…………………………………………………….…….11.
Prefacio………………………………………………………………………….…13.

PRIMERA PARTE ESCRITURA DE LA HISTORIA.

De la política a lo político………………………………………………...………21.
I. La condena de “la” política…………………………………….…………22.
II. El renacer de lo político………………………………………………….26
III. En el siglo XXI…………………………………………………………….33.
Comprender y perdonar………………………………………………………….36.
¿Historia? ¿Cuál historia?............................................................................39.
Lo universal y lo particular en una cronología venezolana………………….40
La ruptura de la historia de Venezuela………………………………………....53.
En el país delas ilusiones monocordes…………………………………………59.
Tres temas de historia de la vida cotidiana…………………………………….66.
I. La mujer expulsada de la historia……………………………………….66.
II. El amor, el humor y otras quimeras……………………………….……71.
III. Para aprender a vernos sin lloriqueos……………………………….....75.
Medina Angrita empequeñecido por el elogio…………………………………82
Los escritores y la Academia………………………………………………. 87.

SEGUNDA PARTE: LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS

De la ideología de Bolívar a la ideología bolivarista………….……………….95.
I. La Patria es la República…………………………………..…………….97.
II. La virtud armada………………………………………………………...101.
III. La ideología bolivarista………………………………………………….105.
Las tres muertes del Mariscal Sucre…………………………………………..109.
I. La muerte social………………………………………..………………..110.
II. La muerte política………………………………………………………..118.
III. La muerte histórica………………………………………………………128.
Algunas conclusiones……………………………………………………………………..135.
La independencia venezolana o la Guerra de los Cien años……………....138.
I. La libertad diabólica y angelical………………………………..………140.
II. Los mismos con las mismas…………………………..………… 142.
III. Llanero pelea como llanero…………………………………………....146.
IV. La guerra produce generales………………………………………..…151.
V. El 18 de Brumario……………………………………………………..…154.
La critica del liberalismo……………………………………………………...…156.
Guzmán Blanco ante el Tribunal de la Historia…………………….………..160.
I. Una sociedad arrancada del letargo…………………………………..162.
II. La Federación no quiere morir…………………………………………168.
III. La lucha con el ángel……………………………………………………173.
IV. La sentencia……………………………………………………………...178.

TERCERA PARTE: NI DIOS NI FEDERACION.

Política: un mito solar y otros mitos lunares……………………………...…..185.
I. Los mitos del 4 de Febrero……………………………………....… 192.
II. El Hijo, General del Pueblo Soberano……………………………...…201.
III. El Espíritu Santo Robinson…………….………………………….……206.
En el siglo X, una sola “generación”…………………………………………..214.
I. Qué significaba “generación”…………………………………………..216.
II. La corrupción es el poder…………………………………………. 219.
Cambios en las ideas y en la mentalidad
del venezolano en el siglo XX.....................................................................225.
I. Violencia de ayer, violencia de hoy…………………………….......... 226.
II. Donde hace su aparición la mujer…………………………………….229.
III. Las tres corrientes……………………………………………………… 237.
El petróleo en la historia de los venezolanos…………………………...……244.
I. Un comienzo ignorado……………………………………………..……248.
II. Nos damos cuenta……………………………………………….. 251.
III. El premio gordo……………………………………………………… 255.
La lucha armada en Latinoamérica: una falsa frontera entre
Reforma y revolución……………………………………………………………258.
I. Definiciones y antecedentes…………………………………………...259.
II. ¿Quién es mas radical: un reformista o un revolucionario?.....… .262.
III. De la “década terrible” al triunfo sandinista…………………………..269.
Venezuela, una democracia sesentona…………………………………..…..275.
I. Los tres sinónimos………………………………………………… 278.
II. Los ropajes sorpresivos…………………………………………… 286.
La Democracia impopular y el orden moral popular………………………..290.
I. El hecho: de la corrupción tradicional a la democrática………… 292.
II. El mito: la corrupción como casualidad diabólica…………………....298.

III. Ideas Principales.
A.- Toda generación vuelve a escribir su historia a la luz de sus preocupaciones presentes.” Eso hace que como todo pensamientos digno de tal nombre la mejor historita sea siempre polémica y no en vano Lucien Fevres hablaba de sus Combats pour l`historie.
En la obra el autor de Ni Dios, ni Federación señala que: “la historia, es pues, menos descripción que reflexión y por supuesto, menos contemplación que combate. Como tal, cruza sin pasaporte las fronteras interdisciplinarias, no en el terreno académico, sino en esas calles que es el ámbito de la democracia.
En referencia a lo expresado anteriormente, los procesos históricos vividos y los que se viven en la actualidad constituyen el espacio necesario para que el ser humano, sujeto, individuo, ciudadano, hombre mujer pueda tener la capacidad de reintentarse su propia historia claro esta, sin caer en el fanatismo o idolatría a la que se ha solido llegar como por ejemplo ver a Nuestro y por que es nuestro “padre de la patria” Simón Bolívar” como un fetiche, santo, o objeto al cual de le a dado el rol de dios o en el caso de ponerlo en el lugar del Todopoderoso Dios padre celestial, verlo como al hombre al que se debe seguir como el hacedor de milagros y no como al hombre que propició y abrió caminos junto con muchos otros para que se gestasen heroicas e increíbles hazañas libertadoras de yugos monárquicos extranjeros.
B.- La Guerra Federal (1859-1863). Guerra larga, tuvo lugar en Venezuela entre los años 1859 y 1863. El motivo principal fue la lucha entre dos tendencias políticas definidas: federalismo y centralismo. Esta disputa por la adopción de uno u otro sistema de gobierno envolvió a Venezuela en un nuevo período de lucha armada e inestabilidad política de enormes consecuencias políticas, sociales y económicas para el destino de la Nación. Tradicionalmente se ha explicado el acontecimiento de la Guerra Federal, como la consecuencia directa de la lucha por la igualdad dentro de la sociedad venezolana, lucha que tiene como objetivo la eliminación total de los "privilegios coloniales" y en la que la Guerra de Federación, vendría a resolver de manera definitiva los conflictos sociales existentes en el país.
Con la Guerra de los cien años, Guerra de Independencia…. Comienza la democratización del siglo XIX. Son muchos los eventos producidos por la guerra y los compromisos asumidos por cada uno de los protagonistas que de una u otra forma y hasta sin querer participaron y en ellas, mencionando además las penas y glorias adquiridas en los distintos campos de batallas. Caballero M (2007) en este sentido refiere que: “La Guerra de los cien años, es una reflexión desde diversos ángulos, sobre el pertinaz desangramiento de nuestro siglo XIX” El autor de la obra presenta en este apartado una hipótesis referente a esas guerras, no como un agregado de combates aislados, sino como un proceso único que arranca en 1810-1811 y finaliza en 1903. La independencia es vista como sencillamente como una guerra civil. Muchos procesos desembocaron en el siglo XIX donde ya no había Ni Dios, ni Federación.
C.- La Historia de la Colonia es masculina .con alguna contadísima excepción (por la posibilidad de ocultar un genio literario). Se dice que la mujer no existe. Y sin embargo, ella jugó el papel social (y por lo tanto histórico) fundamental en la historia de los tiempos de paz en los tres siglos de pax hispánica. Por el rol que jugó la mujer dentro de los distintos procesos históricos, se logró consolidad a lo largo de lo s siglos la imposición de una nueva cultura y asegurar su continuidad a través de los dos elementos encima de los cuales se elevó la nueva sociedad la alimentación y la educación.
Al hacer la historia de un elemento cultural tan importante como lo es la cocina, la alimentación americana, ¿será posible olvidar que ella es la obra prácticamente exclusiva de la mujer? El milagro de nuestra cocina americana no está en la incorporación de los productos de la nueva tierra, sino en haber logado elaborarla con las migajas que caían de las mesas de los nuevos dueños. Por otra parte el autor refiere que “el borrar a la mujer de la historia es una de las tantas formas de esconder toda traza de acción colectiva. Porque incluso quienes dan por muy sabido y repetido que la historia no se hace solo en los campos de batalla, olvidan decir que esos campos de batallas pueden ser militares y sociales. La historia heroica y la historia “social” suelen darse la mano para olvidarse que ella se hace todos los días, y que por lo tanto la memoria colectiva debería serlo también (sino en primer lugar) de la vida cotidiana.
D.- Caballero M. (2007) en un apartado de su obra titulado “El Amor, el honor y otras quimeras destaca lo siguiente: “Los historiadores profesionales sabemos lo siguiente: que la historia esta hecha tanto de rupturas como de continuidad.” Por lo que a veces resulta investigar un problema antiguo de tres siglos que otro de treinta años. Es mas, no siempre suele tratarse de asuntos a resolver entre eruditos, en la paz de l una biblioteca y de los archivos, sino que pueden convertirse en problemas políticos actuales, no solo espinosos sino peligrosos. Como lo refiere March Bloc (citado por Caballero) donde se hace referencia a el tratamiento dado por este a los proceso investigativos y de análisis de la Historia, al cual se le recomendó al cuidado que debía tener este al tratamiento dado a el tratamiento dado a la historia política y a la cercanía que se podía llegar en su estudio, pero que debía tener sumo cuidado cuando manejara el estudio e investigación de la historia religiosa (guerra de religión) lo cual quería decir, que seguían siendo mucho mas actuales y mas polémico un proceso y unos sucesos que en aquel momento tenían ya casi cinco siglos., que otros de una docena de años atrás.
IV. Fundamentación Teórica.

El autor de la obra la cual es objeto del presente análisis tomo como antecedentes las siguientes fuentes la cual sirvieron para soportaron la escritura de la misma y se procede a mencionar algunos de ellas.
• “Latinoamérica fin de siglo: nuevos retos para la investigación.” En los veinte los veinte años del centro de Estudio Latinoamericanos” Rómulo Gallegos: 12 de Octubre de 1994. (Conferencia).
• Francisco González Gunàn, Historia contemporánea de Venezuela,. Caracas. Presidencia de la República, 1954, 15 Vols.
• José Luis Fortoul, Obras completas, Caracas, Ministerio de Educación 1953.
• Juan Bautista Fue mayor Historia de Venezuela política contemporánea, 1899-1969, Caracas, Talleres Tipográficos de Miguel Ángel Garcia e hijos, 1978.
• Renè Romuond y otros “Pour une historie politique, Paris. Seuil. 1988. P.23.
• Ponencia leída en la jornada de Reflexión Tecnico-metodològica para un cronología de la historia
• José Rafael Lovera, historia de la alimentación en Venezuela, Caracas Monte Ávila Editores, 1988, pp.157-158.
• Luz María Londoño “Mujer y salud en el contexto socio-político., diosas, musas y mujeres, Caracas Monte Ávila Editores, 1993, pp.164-165.
• Nora Bustamante, Isaías Medina Angarita. Aspectos históricos de su gobierno. Caracas,. Fondo Editorial lola de Fuenmayor, 1985, pp. 27.
• Cfr. “El Diccionario de la Historia de Venezuela,” Caracas. Fundación Polar. 1988. T. 1 A.D p.347.
• Javier Ocampo López, breve historia de Colombia, Caracas, Academia Nacional de la Historia, 1989, p. 238.
• Cfr. Luis Castro Leiva, “Sobre la absolución de la historia”, Usos y abusos de la historia en la teoría y la practica política, Caracas, Instituto internacional de Estudios Avanzados. 1988. 33. (109-162).
• Francisco de Pula Aristeguieta, “El diario de la montaña”, La revolución del Falk, cumana, 1988. Pp. 50.

V. Ideas sobre la Historia que maneja el autor.

De la manera como es escrita la obra y de como el autor del libro “Ni Dios ni Federación” presenta los hechos se considera al parecer de quien realizó el presente trabajo que es estructuralista según como va presentando se narran los hechos.
Del Estructuralismo se puede decir que es corriente no recurre a una observación atenta y ordenada, y las unidades interrelacionadas no se consideran como un conjunto, sino como formas significantes.
Este enfoque considera que es necesario construir “simulacros lógicos” que nos permitan comprender los hechos que la vida social ha impregnado de significación. Estos simulacros son modelos estructurales a partir de la lingüística de Ferdinand de Saussure, quien en su libro Curso de lingüística general, aporto valiosos elementos a esta teoría. Los modelos estructurales intentan describir las reglas inconscientes de las normas sociales..
Explotando la índole del lenguaje y las raíces e interconexiones de los fenómenos culturales, esta teoría ha aportado avances significativos en el conocimiento de los componentes y los modos de comunicación, así como los diferentes lenguajes empleados para comunicarse.
También plantea que si la sociedad se constituye porque existen determinadas reglas o estructuras, las cuales producen el sentido de los acontecimientos y las normas externas para juzgarlos, entonces los datos que se presentan ante el observador son en apariencia interpretados de acuerdo con las normas observables en forma directa, pero en realidad esas normas se constituyen o informan, por las reglas operantes en una sociedad determinada a fin de producir tal sentido.

VI. sustentación documental y bibliográfica de la obra (análisis de las fuentes que utilizo el autor).
Manuel Caballero en la obra la cual es objeto del presente análisis señala en este aspecto, específicamente en un apartado de la misma titulado: La condena de la Historia hace referencia a al papel jugado por los historiadores en le estudio y análisis de la historia, menciona que desde hace algunos años, entre los historiadores que buscaban salir de la consideración de su disciplina como un simple recuento de hechos guerreros, el término de historia política, tampoco despertaba demasiado entusiasmo. Porque, o bien se le ligaba a la historia institucional (era el dominio preferido de los especialistas del periodo colonial) o bien ella se ocupaba de la historia “republicana” y por lo general no pasaba de ser una crónica y en todo caso una historia descriptiva a servir de base a una maniobra de legitimación política, de sustento a la ideología dominante.
Señala a la vez: que en Venezuela esa historia conoció desde finales del siglo XIX los embates del positivismo sociológico, el cual a partir de los años 30 del XX, pario un hijo cuya primera reacción no fue la obediencia sino la rebelión, como la autoridad paterna, se habla entonces del marxismo. En ambas tendencias la historia política no era muy popular. Los positivistas sociológicos consideraban los hechos sociales y los acontecimientos históricos como producto de fuerzas ciegas independiente de la voluntad humana, y los marxistas ortodoxos veían el hecho político como una consecuencia, como una parte de la ideología, era como un reflejo invertido de la realidad social. De lo antes expuesto se puede decir que aquellos protagonistas cuyas corrientes filosóficas, sociológicas, políticas, entre otras estaban como se suele decir de moda eran quienes según sus concepciones daban a la historia política su interpretación si se quiere de forma personalizada usando sus creencias y ideales.

El pensamiento de Voltaire.
Aunque fue un pensador polifacético y poco o nada sistemático, Voltaire se convirtió en un símbolo del enciclopedismo y de las modernas ideas ilustradas que defendían la libertad de pensamiento, la tolerancia y la justicia como instrumentos superadores de la ignorancia, el dogmatismo y las supersticiones de toda índole. Frente al oscurantismo no solo ideológico, sino académico, esgrimirá Voltaire el buen hacer de su pluma, la cual gozaba de una enorme claridad crítica y de una demoledora y mordaz franqueza que le hicieron granjearse numerosos problemas y enemistades. Su escritura se mofa de la utilizada por los abstrusos escolásticos o, como sarcásticamente escribe en el Cándido, de los que se dedicaban a enseñar la metafísica teologocosmolonigológica.
Pese a compartir muchos de los postulados básicos aceptados por la mayoría de los ilustrados ingleses y franceses, a Voltaire le separa de ellos la carencia de un optimismo metafísico y la fe en un progreso humano capaz de arrebatarnos de la mezquindad y de la ruindad en la que estamos inmersos. En contra de la tesis del "buen salvaje" mantenida por Rousseau, Voltaire no cree en ninguna inocencia y bondad naturales del hombre. No es la sociedad, el Estado o la cultura la que pervierte y denigra esa inocencia primigenia del hombre, antes bien, es el propio hombre el que genera las propias condiciones de su miseria. La ética no se halla subordinada a la política, porque se trata de un ámbito inmanente a nuestra propia naturaleza. La absoluta confianza de la razón que postularon un siglo antes los racionalistas no es aceptada por Voltaire, para el cual la inteligencia humana por sí misma puede denunciar, criticar y corregir algunos prejuicios, errores o disparates, pero por sí sola es impotente para erradicar estos males.
VI. Consideraciones finales.
La lectura y análisis de la obra, se constituyó en una experiencia motivadora y enriquecedora para el proceso formativo y para el conocimiento y estudió a fondo visto de otra perspectiva de la historia contemporánea venezolana y de todos aquellos procesos políticos y de otra índole que en ella se han generado: como estudiante de historia, fue en primer lugar algo que chocó con la concepción personal que se tiene de la historia y de lo limitado que a veces suele abordarse y cuando uno consigue a autores como este, que te la presentan de otra forma, eso suele impactar un poco, pero es bueno conocer y tratar de entender que la historia lejos de ser una cátedra aburrida y fastidiosa para mucho es la escancia de una sociedad que se construye y como se dijo anteriormente el presente análisis , es sencillamente la construcción de los hechos por parte de cada uno de todo aquel hombre, mujer y niño que compone la sociedad venezolana en todos sus niveles y estratos. En lo particular para el autor del presente análisis fue encontrarse con una persona experimentada que va relatando los hechos de una manera peculiar sin omitir detalles, fue conocer los hechos históricos , y mas aquellos que tienen que ver con nuestra historia de los siglos XIX, que se no había presentado a manera de cuentos fantásticos, increíbles, irreales, y que algunos protagonistas de determinados eventos eran sacados de los libros y solo pasaban a ser elevados a altares, a conocerlos sencillamente por de un evento específico que marcó nuestros procesos históricos, eso no esta mal, solo que no es ver a nuestros procesares en panteones mediante visitas guidas , quizás se deba ir un poco mas allá de esa instrucción, ver el trasfondo, no contado en un biografía.
En referencia a lo antes expresado, para terminar se hace a referencia en particular que para quien elabora el presente análisis fue algo impactante, el hecho abordado en la obra “Ni dios de Federación el cual se quiere comentar fue el apartado titulado: Las tres muertes del Mariscal Sucre, y de lo que se recuerda de la instrucción hisotrica dada en los colegios y liceos sencillamente se halaba de su natalicio, de su muerte pero solo `por recordar el día, el mes y el año de su muerte, obviando todo el trasfondo desgarrador al cual fue sometido.
Se hace referencia en este apartado a la murete como la gran igualadora; y por supuesto. Otro tanto se puede decir de la mayor productora de muerte en la historia del hombre, la guerra. Todas estas distinciones y muestra de principalidad van a ser borradas en el turbión guerrero, y lo grados superiores de su carrera militar habrá que ganárselos el joven Antonio José sudando plomo y chorreando sangre.

VIII. Fuentes bibliográficas consultadas por el participante para apoyar su estudio de la obra.


• Caballero Manuel (2007) Ni Dios, ni Federación Critica de la historia política. Biblioteca Manuel Caballero Vol.11.1era. Edición Editorial Alfa.
• http://www.booksur.com/component/page,shop.product_details/flypage,shop.flypage/product_id,7798/category_id,3/manufacturer_id,0/option,com_virtuemart/Itemid,31/vmcchk,1/ [Documento en línea] en consulta (Noviembre 20.2008).
• http://www.monografias.com/trabajos/positivismo/positivismo.shtml. [Documento en línea] en consulta (Noviembre 25,2008).
• Prado Castro Juan Hablando de la Reforma Constitucional de 1999. [Articulo en línea] en consulta (Noviembre, 18, 2008).
• http://www.rena.edu.ve/TerceraEtapa/Historia/GuerraFederal.html [Documento en línea] en consulta) Diciembre 06.2008).
• http://foro.univision.com/univision/board/message?board.id=metafisicayfilosofia&message.id=6772 [Documento en línea] en consulta (diciembre. 15, 2008).

EL LIBRO DE CAJA DE LOS NATURALES DE PETARE 1803-1830)

Por Suzuky Margarita Gómez Castillo. El Libro de Caja de los Naturales de Petare (1803-1830) constituye una fuente primaria de valor incal...