martes, 6 de enero de 2009

EL USO DIDÁCTICO DEL PERIODICO EN LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA

Prof. José Armando Santiago Rivera
Universidad de Los Andes
Núcleo Universitario del Táchira
email: jasantiar@yahoo.com
asantia@ula.ve

Introducción

En ese contexto, el periódico representa una valiosa opción para tener el acceso a formarse una apreciación personal sobre los sucesos naturales de una comunidad o del mundo mismo. Eso le convierte en un valioso recurso para entender los sucesos vividos. Hoy día, en la enseñanza de la historia los temas de la vida diaria adquieren relevancia por cuanto se trata de la historia en el desenvolvimiento habitual. los hechos habituales y, desde allí,

Se allí que al considerar la práctica pedagógica la atención hacia los sucesos comunes y corrientes de un determinado lugar, el periódico adquiere una relevancia por su contenido informativo referido a las circunstancias vividas. Además de ser base de una perspectiva científica para reconstruir los hechos desde lo actual al pasado; es decir, desde la retrospectiva histórica. También es un recurso didáctico de fácil adquisición y de empleo en el fortalecimiento de la actividad lectora y el incentivo de la investigación documental.

Esta situación determinó la revisión de referencias bibliohemerográficas y elaborar un planteamiento sobre el uso del periódico como recurso para la enseñanza de la historia. En efecto, el artículo expone la relevancia del periódico en el marco del mundo contemporáneo. Luego, se define su condición de medio de comunicación social y su uso pedagógico en el marco de la enseñanza histórica, con el objeto de bosquejar fundamentos teóricos y metodológicos que pueden ayudar a entender su importancia didáctica.

El periódico en el marco del mundo contemporáneo

Vive la sociedad planetaria un escenario epocal pleno de complejidad y cambio permanente y constante. Uno de los argumentos que se esgrime para justificar su sentido tan enrevesado, es la divulgación de noticias sobre sucesos que ocurren en cualquier lugar del planeta, al momento de producirse. El resultado es un entrecruzamiento de datos que, de una u otra forma, han derivado en una variada y plural información cada vez más amplia y extensa de alcance planetario.

Eso responde a que se ha roto la parsimonia comunicacional tradicional, como efecto de la proliferación de noticias, datos y conocimientos. Aunado a que son muchas las declaraciones, testimonios, revelaciones y discursos para ofrecer una realidad manifestada en un verdadero caos informativo. Este acontecimiento sirve de argumento al Ministerio de Educación y Deportes (2000), para llamar la atención sobre la necesidad de promover cambios contundentes en el sistema educativo venezolano.

Esa profusión informativa evidencia un rasgo que es ineludible tomar en cuenta. Es una verdadera anarquía donde se entrecruzan imágenes, íconos, símbolos, noticias, publicidad, para dar origen a una situación confusa y enredada. Pero de allí se emana la posibilidad de tener acceso a una información actualizada y en permanente renovación. Este escenario comunicacional permite que la prensa, la radio y la televisión, sean los medios de difusión en detalles sobre los sucesos y sus secuelas sociales, como en ninguna otra época pasada.

Ya para mediados del siglo XX, los cambios informativos eran evidentes en los medios de comunicación y ya constituían una opción para informar con una rapidez que impresionaba. Al respecto, Santiago (1983), destacó la importancia que la sociedad asignaba a los medios de comunicación social. Al respecto, divulgan los acontecimientos ocurridos en diversas partes del mundo, casi con la misma velocidad con que se produce y han logrado acercar a la comunidad planetaria en una unicidad comunicacional cada vez más estrecha entre los humanos.

En consecuencia, la modernización de los medios de comunicación gracias a la apoyo de la tecnología satelital se mejoró sustancialmente la televisión, mejoró la radio y apoyó la renovación de la prensa, al facilitar la emisión de noticias más actuales e informar al colectivo social con más certeza y veracidad. Así, se optimizó su tarea básica: informar, divertir y distraer a la colectividad. Con la televisión se dio prioridad al espectador de apreciar imágenes ofrecidas en programas sobre variados temas de actualidad. El periódico facilitó la lectura de informaciones sobre los temas diarios y la radio divulgó música, noticias y publicidad con mayor alcance comunicacional.

Esta situación fue motivo de atención para Mires (1996), quien consideró que el adelanto en los medios de comunicación social ya constituía una evidencia de cambios profundos en la realidad histórica. Como muestra de eso, manifestó que con ellos, la vida cotidiana se transformó en un escenario atractivo, interesante y llamativo, pues allí se desarrollan los profundos cambios sin límites y fronteras de la extraordinaria revolución callada y silenciosa que se vive, pero donde no se sienten sus circunstancias y efectos.

En este contexto histórico, las informaciones se propagan con una prontitud impresionante y en el decir de los comunicadores de sociales, se transmiten en directo y desde el mismo lugar de los hechos. También son una referencia básica para manifestar opiniones y conceptos sobre la actualidad mundial, que se concreta en lo siguiente: 1) La sociedad actual esta altamente informada. 2) Los medios difunden en forma simultánea y al instante las noticias sobre los hechos cotidianos. 3) El acelerado fluir informativo trastoca las apreciaciones personales sobre los acontecimientos y 4) las informaciones que suministran los medios son variadas y refrenes sobre diversos temas de actualidad.

El periódico

Hoy día se hace necesario e imprescindible poseer una información veraz sobre los acontecimientos cotidianos. Entre los medios de comunicación que cumplen esa función se encuentra el periódico. Es considerado el libro del día por sus remozadas noticias sobre diversos temas de actualidad y constituye un medio impreso al cual acceden un sinnúmero de personas en la comunidad mundial. Se puede afirmar que es el medio de comunicación social escrita que se ha generalizado y tiene más efecto en la formación de las concepciones personales sobre los sucesos cotidianos.

Uno de los aspectos a poner de relieve es que el periódico, de una u otra forma también cumple la misión de educar sobre los hechos de la vida diaria. Su lectura habitual contribuye a formar una opinión sobre las circunstancias vívidas, pues sirven para explicar los hechos ocurridos en una determinada comunidad y el mundo. En otras palabras, educa con su contenido noticiario diario al ofrecer una información para ser leída e interpretada y, desde allí, emergen planteamientos que renuevan los saberes empíricos personales.

Indiscutiblemente que eso significa una contribución fundamental que no se puede descartar en los procesos de enseñanza y aprendizaje escolares de la historia. Eso obedece a que es un documento donde se publican diversidad de datos sobre los sucesos espaciales cotidianos en sus plurales facetas. Por eso es considerado como recurso esencial para iniciar a los educandos en el hábito de la lectura de la realidad desde la edad escolar, motivar los procesos reflexivos e impulsar la creatividad como respuesta a la interpretación crítica de situaciones históricas problemáticas.

También se puede tomar en cuenta como base esencial para gestar procesos de investigación histórica, de la relación entre el contenido de la información periodística y los acontecimientos reales y concretos. Precisamente, el periódico ofrece informaciones sobre la problemática cotidiana de las comunidades que se pueden convertir en temas objeto de conocimiento desde la enseñanza de la historia y de otras asignaturas. Implica asumir la descripción periodística de un problema comunitario, narrado y argumentado con el apoyo de fotografías que explican por si solas, la existencia de la dificultad social.

El comienzo debes ser la sencilla revisión de la información periodística a través de la lectura reflexiva y crítica. Aquí es preciso ir más allá de la razón por la cual los alumnos no son sus asiduos lectores. Por tanto, la exigencia es convertir a esta actividad escolar en un hábito educativo gratificante y formativo. Esto responde a que la lectura del periódico es una acción muy común en las personas, pero poco frecuente en las actividades formativas de los alumnos Ya Cheyney (1982), afirmaba al respecto, lo siguiente:

Es evidente que el número de personas que leen el periódico de una forma más sistemática, es mayor que el número de las que leen libros, aunque la mayoría de nosotros aprendimos a leer a través de este último. Se podría sostener ... para desarrollar la habilidad lectora, ... que los futuros adultos leyeran más asiduamente los periódicos –también libros y revistas-, con interés, sentido crítico y entendiendo lo que leen...” (p. 11-12).
En consecuencia, si el reto y principal preocupación de la práctica pedagógica de la enseñanza de la historia es la formación de lectores críticos, el uso del periódico como recurso didáctico debe ser una labor educativa de orden habitual en la actividad escolar. La idea de educar ciudadanos para la activa participación con sentido y efecto protagónico, lo cual encuentra en este material de apoyo un excelente instrumento para promover una opinión cuestionadora y constructiva.


El uso pedagógico del periódico

Cada vez más es una exigencia el conocimiento de la realidad. En ese sentido, el periódico ayuda a esa labor. Pero vale manifestar que la lectura debe ser abierta hacia el debate y la controversia, pues indiscutiblemente que las informaciones también llevan consigo un punto de vista alienante y manipulador. En principio, es común escuchar sobre lo contradictorio de la elaboración de los periódicos: Por un lado, los dueños y propietarios determinan la línea editorial del periódico y, por el otro, las mismas informaciones son sesgadas y/o desvirtúan la realidad que comunican.

Al pronunciarse sobre la necesidad de una acción formativa más coherente con los cambios del mundo actual, Díaz (1999), consideró que se impone ir a las fuentes directas de la información para obtener fundamentos para explicar los acontecimientos. Aquí es oportuno incluir el uso pedagógico del periódico. Por tanto, es aconsejable que los docentes de historia, motiven la lectura interpretativa del diario. Esto implica que ante la exigencia del incentivo de la lectura de la prensa en el aula, el docente también debe ser un lector asiduo e incesante del periódico. Eso trae como resultado la capacidad para detectar la información periodística útil y pertinente con los temas a discutir en clase.

De allí que se afirme que es una imperiosa necesidad formar lectores custionadores que apresan desde las aulas escolares a debatir abiertamente las ideas y a elaborar criterios personales sobre los acontecimientos históricos. Como es usual, si se llegase el caso que los alumnos no estuviesen acostumbrados a la lectura del periódico por falta de interés por la lectura, tengan escasos conocimientos sobre el contenido leído, o no exista el hábito de la lectura, será necesario incentivar la lectura del diario para la búsqueda de información y/o datos relacionados con los temas de estudio o una actividad común y corriente de todos los días.

Al promover una enseñanza histórica más acorde a la realidad del mundo global, Santiago (2003), aportó que didácticamente, el uso del periódico en la enseñanza de la historia facilita asumir una temática como objeto de conocimiento, examinar en forma crítica y reflexiva un problema histórico, desarrollar actividades de lectura e interpretación de informaciones periodísticas, profundizar la explicación de los hechos con la aplicación del torbellino de ideas, el trabajo en grupo, el seminario y la exposición; convertir la discusión en una actividad cotidiana del aula escolar, aplicar las técnicas para recolectar información como el subrayado, elaboración de esquemas, mapas conceptuales, diagramas y organigramas, entre otros aspectos.

El desarrollo de la clase será muy diferente a la tradicional dictada y/o expositiva, por una actividad donde el desenvolvimiento de las habilidades y las destrezas para obtener, procesar, cuestionar y transformar una información periodística, tendrá como logro significativo, una visión actualizada y renovada sobre los acontecimientos del día. La idea es fortalecer la conciencia crítica sobre la realidad histórica y desde allí, proponer alternativas de solución a los contratiempos que impiden una sociedad protagonista de su propio destino histórico.

Entre las actividades para convertir a los alumnos en lectores habituales, se puede recomendar lo siguiente: el docente puede llevar recortes de periódico para leer en clase como actividad complementaria a la explicación del contenido de la clase, los alumnos pueden leer en casa informaciones periodísticas referidas a los temas a discutir en clase, buscar noticias relacionadas con el contenido programático, llevar recortes de prensa que sean considerados de interés para ser debatidas en el aula, entre otras acciones formativas.

Con la incorporación del periódico, los temas históricos de actualidad serán más motivantes y atractivos para los educandos e indiscutiblemente, motivación para abordar la compleja realidad ante la cual, hasta ahora, la escuela ha sido indiferente e insensible. Hoy en día, al utilizar la prensa para apreciar la compleja situación histórica se podrá contribuir a dar una explicación más sentida de la problemática vivida.

Enseñanza de la Historia desde el punto de vista retrospectivo

La vigencia de la enseñanza de la historia con sentido memorístico, centrada en lo meramente descriptivo, enciclopedista y narrativa, es motivo de preocupación promover una renovada enseñanza histórica. En ese sentido, se torna imprescindible apuntar en dos direcciones. Por un lado, es inevitable asumir una explicación interpretativa de los acontecimientos y la formación educativa debe orientarse a fortalecer los aprendizajes significativos.

Esto quiere decir que es inevitable orientar los procesos de enseñanza y aprendizaje a estudiar la realidad histórica en su contexto histórico, en los conocimientos que perfilan el hecho y desde las concepciones de sus actores protagónicos. En la actualidad, piensa Tovar (1986), que cuando los acontecimientos fácilmente dejan de ser presente y pasan rápidamente a formar parte del pasado, es ineludible replantear la enseñanza de la historia con fines formativos más afines a las necesidades de la sociedad actual.

Una enseñanza fundamentada en la memorización de nociones y conceptos históricos, resulta contraproducente ante un escenario epocal donde las informaciones fluyen con tanta naturalidad para trastocar los saberes estables e inmutables representados por los contenidos programáticos. Al respecto, Páez (2000), al citar a Lombardi 1996, destaca:

... la necesidad del estudio del tiempo presente, no como ejercicio intelectual, contemplativo, que permite la comprensión del presente, gracias al estudio del pasado; sino que sobre todo, porque la conjunción del conocimiento histórico del pasado y del presente crea las herramientas para intervenir científicamente en el curso de los acontecimientos en el tiempo... (p. 20-21).

La enseñanza de la historia debe reivindicar que el presente es un constructo activo y transformado de una secuencia de pasados, el cual es el marco donde se desenvuelven de las ciencias sociales hacia la obtención del conocimiento científico. Por tanto, es tarea esencial superar los rezagos tradicionales que tanto afectan su práctica pedagógica y orientar los procesos de enseñanza y aprendizaje históricos hacia la explicación critica del presente vivido.

Según opina Gómez (2000), en este caso, no es orientar la enseñanza histórica al mero cambio conceptual generar las condiciones personales que, al estudiar los acontecimientos históricos, se contribuya a formar una conciencia crítica de los cambios históricos y del momento presente.

De allí que la visión retrospectiva debe tomar como punto de partida el estudio de los hechos históricos a partir de lo actual. Significa conocer el presente e ir a la búsqueda de la explicación desde el pasado a lo que ocurre hoy día. En consecuencia, la aplicación didáctica del periódico facilitará poder visualizar los problemas actuales a partir de sus antecedentes históricos que derivará en los alumnos un criterio más acertado y oportuno sobre las situaciones cotidianas que vive en su ámbito comunal.

Para Svarzman (2000), su relevancia como recurso didáctico en los procesos de enseñanza y aprendizaje de la historia, responde a que facilita explicaciones para comprender los hechos del mundo actual, a la vez que permite con el seguimiento de noticias, crónicas y opiniones, estudiar los acontecimientos presentes desde un enfoque retrospectivo. Es decir, reconstruir científicamente una circunstancia histórica a partir de la formulación de interrogantes, tales como: ¿Cómo es en la actualidad?, ¿Cómo era antes?, ¿Cómo ha evolucionado de ayer a hoy?, ¿Qué factores han intervenido?, entre otros preguntas.

El despliegue pedagógico que implica dar respuesta a las preguntas, contribuye a desarrollar una acción formativa que incluye leer, interpretar, discutir y elaborar puntos de vista sobre los hechos. De esta forma, se reducen los efectos nefastos de la didáctica histórica transmisiva limitada a la enseñanza descriptiva, de nociones y conceptos donde los aprendizajes son reproducciones memorísticas de una enumeración de detalles.

Así, con el uso de la prensa como recurso didáctico, la enseñanza de la historia propiciara situaciones de enseñanza y de aprendizaje con testimonios diarios presentados con naturalidad y accesibles a quien aprende por el lenguaje sencillo. La reflexión crítica de esas evidencias, conducirá a formar criterios personales relativos sobre los temas de actualidad y contribuir a explicar con renovados fundamentos, la vida cotidiana como desenvolvimiento de los procesos históricos.

Enseñanza de la Historia y el uso del periódico

El uso didáctico del periódico en la enseñanza de la historia tiene como objetivo contribuir a transformar la práctica escolar cotidiana transmisiva, memorística, reproductora y de contenido. Los cuestionamientos que usualmente se realizan contra la enseñanza histórica tradicional tiene la mirada puesta en la obsolescencia que allí se presenta. Se trata de una actividad envejecida donde el docente dicta y/o explica contenidos históricos elaborados por los expertos en historia y sistematizados por los técnicos en curriculum en los programas escolares.

Para Svarzman (2000), la innovación que se propone centra su preocupación por la elaboración del conocimiento histórico, al partir desde las fuentes directas donde los testimonios son manifestaciones en forma real y tangible. Quiere decir que el esfuerzo de la enseñanza histórica se encamina a ir más allá del libro texto y, en especial, hacia la comunidad. Entre otros aspectos, significa promover la búsqueda de la información sobre los acontecimientos históricos desde la opinión de los actores que lo protagonizan.

Con el uso didáctico del periódico, el docente da un salto epistemológico de primer orden en la enseñanza histórica. Esto es, aporta otras opciones hacia la construcción de conocimientos que involucra, tanto al docente como a los alumnos, en la acción de la investigación como acción didáctica fundamental. Con la actividad investigadora, los aprendizajes se modificarán en la medida en que el proceso didáctico favorece el contraste, intercambio y elaboración de nuevos conocimientos. En consecuencia, el periódico en la enseñanza de la historia, contribuye a:

1. Consolidar el hábito de la lectura.

Las consabidas dificultades de los estudiantes en cuanto las deficiencias en la actividad lectora, tiene en la escasa actividad que ellos realizan. Se toma como punto de partida que leen poco y lo que leen, son conocimientos estructurados en los libros textos de historia, a partir del contenido programático. Se impone entonces convertir la actividad lectora en una acción habitual en el aula de clase. Para eso, el uso del periódico y la aplicación de la lectura comentada. Allí las ideas escritas en los artículos y/o noticias periodísticas servirán para gestar discusiones intencionadas y la elaboración de conclusiones que apunten hacia un nuevo conocimiento sobre la realidad histórica.

2. Facilitar la búsqueda de información actualizada.

Precisamente, uno de los aspectos a destacar con la utilización del periódico en la enseñanza histórica, es el desarrollo de la actividad para seleccionar la información pertinente y coherente con los temas estudiados. Es necesario que los alumnos desarrollen la capacidad para buscar la información adecuada. Asimismo, habilitar para el manejo del periódico, con el objeto de obtener información a través la posibilidad de realizar su manipulación de diferentes maneras, tales como seleccionar, rayar y cortar la información requerida.

3. Relacionar en forma dinámica la teoría con la práctica.

Una de las dificultades que apremian la enseñanza de la historia en la práctica escolar cotidiana es la transmisión de nociones y conceptos históricos. En la cotidianidad escolar, los alumnos esgrimen argumentos para calificar la enseñanza histórica de muy teórica. El aporte didáctico sería revisar las informaciones periodísticas que se divulgan en la prensa sobre temas históricos. La lectura de los recortes de periódicos puede convertirse en una acción formativa generadora de renovados planteamientos sobre los acontecimientos históricos, dado su acento vivencial y cotidiano.

4. Transformar los conocimientos previos.

Otra de las dificultades tradicionales de la enseñanza de la historia es que el docente es quien sabe y comunica los conocimientos históricos desde su punto de vista. Generalmente, ni siquiera ocurre eso pues dictan y/o explican los contenidos programáticos, tal y como están escritos en los libros de historia. Es ineludible desarrollar una enseñanza de la más relacionada con la elaboración de los criterios personales de los educandos sobre los temas históricos periodísticos. Eso representa ir más allá de contenido libresco hacia la explicación de la realidad histórica.

Punto de partida debe ser diagnosticar las ideas previas de los alumnos, complementadas por la lectura del periódico que, dada su fácil manipulación por los alumnos, facilitara relacionar el contenido programático con la realidad y, a partir de ello, a través de preguntas, la elaboración de cuestionarios y la realización de entrevistas, los educandos pueden aplicar la teoría y obtener de los habitantes de la comunidad, otros planeamientos sobre los acontecimientos históricos. En consecuencia, será una oportunidad para elaborar criterios personales propios.

5. Comprender los acontecimientos históricos desde la vida cotidiana.

Con la lectura habitual de la prensa, tanto el docente como sus alumnos, tendrán una opción valida y permanente para obtener información histórica más actualizada, pues lo que se divulga en los medios de comunicación social, es esencialmente, los resultados de los remozados conocimientos que los historiadores obtienen con su esfuerzo investigativo. Pero lo más relevante debe ser la reflexión crítica que se ejercita diariamente con el debate intencionado sobre el contenido de las informaciones periodísticas. Con eso, la idea fundamental es entender que, tanto los alumnos como los docentes, son actores protagonistas de los acontecimientos históricos. Así, se contribuirá a formar una conciencia y responsabilidad histórica hacia un ambiente sano y una mejor calidad de vida.

6. Facilitar la reconstrucción de acontecimientos históricos cotidianos.

Con el periódico fácilmente se entiende la rapidez como cambia el tiempo y, en él, los hechos históricos. Su lectura puede facilitar, en ese sentido, dos beneficios pedagógicos. Por un lado, se difunden noticias sobre los hechos históricos y, por el otro, se sigue el rastro a sucesos cotidianos de efecto comunal y social. En ambos casos, existe la posibilidad de reconstruir bajo el sentido y significado de proceso una situación histórica. Esa reconstrucción se realiza al obtener datos en la prensa en diferentes años, opiniones emitidas al respecto, recolectar fotografías, estructurar líneas de tiempo, entre otras actividades.

Pero quizás, lo más relevante será la posibilidad de ejercitar la actividad investigativa para estudiar, con el uso del periódico, los acontecimientos históricos y, con eso, elaborar puntos de vista personales resultantes de la aplicación de técnicas de recolección, procesamiento y reflexión para comprender temas de interés histórico. Se trata de la actividad pedagógica donde se construye el conocimiento, a partir de informaciones obtenidas en los periódicos. Así, la prensa se erigirá como una fuente valiosa para la pedagogía y la didáctica en la gestión por promover una enseñanza histórica renovada a la luz de los emergentes fundamentos históricos, pedagógicos y didácticos.

Se reitera que es necesario replantear la enseñanza histórica ante al vigencia de una práctica meramente descriptiva y narrativa de detalles históricos. El cambio que se promueve apunta hacia el incentivo de la reflexión crítica de las circunstancias sociales en el tiempo, desde el presente al pasado o viceversa. Se busca con ese cambio histórico-pedagógico, formar criterios personales críticos relativos a los temas de actualidad y contribuir a explicar con renovados fundamentos, la vida cotidiana como desenvolvimiento de la comunidad y de su dinámica histórica. Estos acontecimientos por su sentido de ágiles, paradójicos e inciertos, demandan una enseñanza de la historia más coherente con la forma tan dinámica como ellos ocurren en el mundo global.






Referencias

Cheyney, A. (1982). La enseñanza de la lectura por el periódico. Buenos Aires: Cincel-Kapelusz.
Díaz P., J. (1999). Valores, globalización y cultura. Educere 5, 20-25.

Gómez, L. A. (200). La enseñanza de la historia ayer y hoy. Sevilla (España): Díada Editora S. L.

Ministerio de Educación y Deportes (2000). Proyecto educativo nacional: La sociedad y el país que queremos construir. Descentralización, cambio organizacional y su concepción curricular. Educere 10, 101-110. .

Mires, F. (1996). La revolución que nadie soñó o la otra posmodernidad. Caracas: Editorial Nueva Sociedad.

Páez E., G. M. (2002). Historia regional. Investigación y enseñanza. Caracas: Fondo Editorial de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador.

Santiago R., J. A. (1983). El periódico: recurso geodidáctico. Geodidáctica N° 1, 173-188.

Santiago R., J. A. (2003). Las repercusiones de la globalización en la realidad geográfica y en la enseñanza de la geografía desde las concepciones de los educadores. Un modelo geodidáctico. Tesis Doctoral sin publicación. Universidad Santa María. Caracas.

Svarzman, j. (2000). Beber en las fuentes. La enseñanza de la historia a través de la vida cotidiana. Buenos Aires: Ediciones Novedades Educativas.

Svarzman, j. (2000). Enseñar historia en el segundo ciclo. Herramientas para el trabajo de aula. Buenos Aires: Ediciones Novedades Educativas.

Tovar L., R. A. (1986). El enfoque geohistórico. Caracas: Academia Nacional de la Historia

Observaciòn Participante/Por: Suzuky Gòmez

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